lunes, 2 de marzo de 2026

Tecnología obsoleta

 

 

No los estás
 usando, Fran. 
Yo te los 
compré para 
que avisaras 
de ciertas 
cosas—dijo 
Juan Gordal 
a nuestro 
protagonista.Ni tú tampoco
 llevas siempre uno. Bueno, son juguetitos, pero no nos hacen mucho
 servicio.

Aquellos walkie talkies de plastiquete de los chinos del barrio habían sido una singular
compra de Juan las últimas navidades. Con ellos esperaba que Fran le comunicara
continuamente su situación, lo que iba a hacer, las habitaciones que iba a ocupar... Pero
la realidad se imponía.

Son juguetitos, no son aparatos profesionales, Juan. Se oye a muy poca distancia y con 
muchísima estática. Si desde la cocina te llamo al baño no te enteras—explicaba Fran.Pues te aseguro que en épocas no tan lejanas veíamos esto y flipábamos.Ya, si yo no soy tan niño. Yo vivía en los 80. Pero las cosas han cambiado.No todo, tú sigues sin enterarte cuando te llaman ni entonces ni ahora.Además hay quien los sigue usando en sus trabajos. Supongo que por temas de factura, 
de secreto de las comunicaciones o algo así.Pero no estos.

Fran se preguntaba si a los niños ya nacidos en el siglo XXI aquel juguete les entusiasmaría
en una época en que ya disponían de tablets, móviles y miles de aparatos de comunicación
más eficaces.

Bueno, supongo que les atraerá ver cosas antiguas. Yo también jugué con clics de 
playmobil de diligencias del siglo XIX y similares.Y tú siempre dices que a un crío de menos de 16 años no le darías un móvil.Si con este plastiquete te tiene que decir el crío dónde va, no puede salir más que a la esquina.Bueno, pero tú con ellos no avisas ni en su rango de acción. A ver si los usas.En cuanto me digas cómo se le instala el Whatsapp.Pues en los 80 esto era lo más en comunicaciones.Sorprendente cómo evoluciona la técnica.


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