—La verdad es que es
un argumento muy simple, pero el terror y el suspense están muy logrados y se mantienen hastael final—comentó
Fran Gordal al acabar aquella emisión de El diablo sobre Ruedas. —Bien mirado, no es más que una persecución en carretera prolongada—respondió Juan. —Que siempre ha dicho Spielberg que rodar persecuciones fue su primera ilusión en el cine.En este largometraje de 1971, el director más taquillero de la historia del cine se presentaba
ante el gran público con una historia extraña sobre un hombre que en un rutinario viaje por
carretera tiene un rifirrafe con un enorme camión tráiler que desde ese mismo momento se
dedica a perseguirlo con la intención, cada vez más clara, de matarlo en un accidente en
carretera. El viaje y las impresiones del protagonista se convierte en una aventura de mucha
tensión y muy entretenida para el espectador.
—Aquí lo tradujeron como El Diablo sobre Ruedas, que en el original era Duel. Y está bien hecho porque Spielberg llega a conseguir que ese camión parezca un ser fantasmal ydiabólico—dijo Fran. —Tanto que Spielberg usó los mismos efectos de sonido en Tiburón, casi como un rugido
animal. —Y al conductor del camión no llegamos a verlo en ningún momento. —El actor Dennis Weaver queda muy bien, porque además lo grande de este papel es que
es un hombre muy del montón, que da la impresión de que podría ser cualquiera. —Y parecen estar en un mundo aparte casi toda la película. Cuando entran en un bar o
cuando se para el hombre a repostar o a pensar es como si de golpe se volviera a la tierra. —Además con toda la vida en carretera que hacen los yanquis esto a ellos les debió flipar. —Y bueno, el chaval ese, ese tal Steven Spielberg pues parece que sí tenía capacidades
para esto del cine, ¿no? —Y tras rodar su famosa persecución por fin pudo ser feliz.
Ficha de la película, aquí.












