martes, 24 de marzo de 2026

Una costumbre perdida

 


Juan y Fran Gordal
observaban aquel
arreglo que
recientemente habían
hecho en la casa de
los Gordal Palacios.
Aquellas baldosas
que continuamente
se rompían y que
tantas veces
habían intentado ellos
y Carolina arreglar, a
veces con la
colaboración de
Rafael
, por fin
estaban bien colocadas. Los tres hermanos habían llegado a la conclusión de que lo mejor
era gastar algo más de dinero y que lo hiciera un profesional. Tras algunos problemas, en
los que incluso habían llegado a sufrir el abandono de un albañil que, sencillamente, se
había olvidado del trabajo que habían concertado, al fin Carolina encontró un operario
que se ocupó del asunto. Acababan de pasar dos días sin poder llegar bien al cuarto de
baño, dado que esa parte del pasillo no debía ser pisada para que el cemento fraguara. Pero
por fin estaba ahí la obra hecha. Los dos hermanos no pasaban de comentarlo:
Parecía que no, pero nos ha limitado el estar con esas baldosas rotas ¿eh? —comentó
Juan.
¡Joder que parecía que no! Andar con miedo de romper algo, esquirlas aquí que se
te metían en los pies, temor cada vez que uno salía del baño para no cortarse...
Bueno, todo eso ha terminado.Y las baldosas, que hemos traído 18 veces, y el cemento... La verdad es que yo creo
que deberíamos haber pagado antes, como a la tercera vez que intentamos arreglarlo
o así.
Bueno, y t olvidas del lío que era entrenar y hacer los ejercicios, porque una zona
del pasillo no podía pisarse y no teníamos sitio para los dos
Hablando de eso, ¿entrenamos ahora?Eso.


Y los dos hermanos realizaron por primera vez en mucho tiempo sus series de
abdominales, las pesas y todos los ejercicios que tan buen resultado les habían
dado durante mucho tiempo. Al final estaban muy satisfechos de haber vuelto a hacerlo.

La verdad es que te echaba de menos—dijo Fran.Pues otra vez a entrenar como solíamos.O quizás no. Dependerá de nuestros horarios de trabajo.


domingo, 22 de marzo de 2026

Pistachos hasta en la sopa

 


Fran observó aquel

anuncio de helados.

Era uno de los

primeros que se

veían aquel año
y, como siempre,

anunciaba alguna

novedad, aunque

en esta ocasión

era bastante predecible:

Con cubierta de pistacho.
El pistacho últimamente está hasta en la sopa―dijo nuestro
protagonista.
Eso sí que estaría bien. A este paso, pronto Avecrem sabor pistacho―comentó Carolina
Gordal.


Fran era de manera natural un gran entusiasta de este fruto seco, pero su sobreabundancia
le estaba empezando a sorprender. Había descubierto tiendas nuevas, las pistacherías,
donde se encontraba prácticamente cualquier preparación del pistacho, el famoso chocolate
de Dubái, pasta como la de cacahuete pero de pistacho, prácticamente cualquier dulce con
el relleno o añadido de ese producto, etc, etc.

Oí decir que tiene que ver con los precios del cacao, que como cuesta ahora más hacer
chocolate, pues se han ido al pistacho―apuntó Carolina.
Pues tampoco es que el pistacho esté tirado de precio. Lo que yo veo es que lo van a
acabar poniendo hasta en los calamares.
Igual con la carne o aves no estaba tan mal.Lo que yo sé es que este fruto siempre había sido uno de mis favoritos y, ahora, a fuerza
de ponerlo en todo, me van a acabar hartando.
Según comentaban esto los dos hermanos pasaron ante las puertas de una tienda de
dulces que anunciaba el famoso chocolate de Dubái.
Pues precisamente ahora que Dubái está hundiéndose por la guerra, no sé si apetece
mucho que te lo metan por todas partes ―dijo Carolina.
Igual es que los iraníes, aparte de que los hayan atacado, también estaban hartos de
esta modita.





martes, 17 de marzo de 2026

Lennox Lewis-Hasin Rahman I: el boxeo cambia en un instante

 

 

¿Y te dará
tiempo a
pensar algo
al lanzar ese
golpe? —se
preguntaba
nuestro
protagonista
viendo el final
de la pelea
entre Hasin
Rahman y
Lennox Lewis
en Sudáfrica.
La verdad es que ni él se lo creía. Pero ya ves que incluso si uno lleva bien la pelea en
un momento que te descuides se va todo al carajo.


El 22 de abril de 2001 Lennox Lewis, la

fría, pero infalible estrella británica del

peso pesado entre los 90 y los dos miles,

exponía sus títulos del peso pesado ante

un peligroso rival, pero no bien

considerado entre el público, el

norteamericano Hasin Rahman. La
pelea comenzó como se preveía, con

Lewis controlando y valiéndose de

su jab para ir
por delante en las cartulinas en el

cuarto asalto. Sin embargo en el quinto asalto, tras
fallar en una combinación, Lewis bajó indebidamente las manos y Rahman conectó un
golpe de suerte que hizo saltar por los aires los pronósticos de todo el mundo.

Hubo quien dijo que fue la mayor sorpresa de los pesados desde lo de Buster Douglas
con Tysson—comentó Fran.
Yo no diría tanto. Pero sí que creo que Lewis aquí pagó el ser tan especulativo y no
arriesgar nunca más allá de lo necesario.
Y lo que te decía, si a Rahman en ese instante le daría tiempo a pensar que si conecta
ese golpe se hace campeón unificado, cambia su cuenta corriente para siempre...
De hecho en la revancha que hubo Rahman comentó que quería mucho a Lewis porque
le había hecho rico.
Bueno, esta pelea es un tropezón extraño en la carrera de Lewis.Y tampoco creo yo que fuera motivo para que cambiara nada su estilo.Si siempre le dio buen resultado.Pero la lección de humildad sí que se la llevó. De la revancha, seguramente, hablaremos otro día, pero como siempre, aquí tienen
el combate para formar su opinión. ¿Fue Lewis demasiado reservón? ¿Excesivo premio
para Rahman? Opinen ustedes a la vista de esto.



Récord de Lennox Lewis, aquí.
Récord de Hasin Rahman, aquí.

lunes, 16 de marzo de 2026

¿Cerveza o colonia?

 

 

¿Quieres la
çcerveza de
romero, de
tomillo, o de
lavanda?
—preguntó
Rafael a nuestro
protagonista.
La... lavanda,
por favor—dijo
nuestro
protagonista
dando vueltas
en su cabeza a
aquellas cervezas aromatizadas.


Carolina y Rafael habían llevado a nuestro protagonista de vistita a aquel bar, que se
decía medieval, aunque como casi todos los lugares y eventos que se ponen esa etiqueta
estaba lleno de errores históricos y de detalles de mundos de fantasía. Pero servían una
buenas cervezas, aunque aromatizadas. Pero Fran no dejaba de darle vueltas a una cosa:

La lavanda huele muy bien y es una hierba aromática agradable, pero nunca había
visto consumirla como comida o bebida—dijo nuestro protagonista.
Pues se suele usar en repostería y en otras cosas. Además tú no has dudado en
pedirla—le dijo Carolina.
Sí, me ha llamado la atención, pero me parece más un ingrediente de colonia que de
cerveza—comentó nuestro protagonista

Se la sirvieron en la mesa y lo primero que se le ocurrió a nuestro protagonista fue oler
aquella cerveza.
aquella cerveza.

Bueno, por lo menos parece que no es colonia, vamos a ver. Los tres protagonistas de nuestra historia tomaron sus cervezas, que había pedido cada
uno de una hierba. La mesa olía a campo florido.
Bueno, a colonia no sabe, pero a cerveza tampoco—dijo nuestro protagonista.¿Quieres probar las nuestras?—preguntó CarolinaEstá bien. Pero que no llamen a esto cerveza—sentenció nuestro protagonista.


miércoles, 11 de marzo de 2026

Ejemplo en cuarto ajeno




Al llegar las siete de la tarde, Fran acabó con aquel quinto día del cursillo relativo a su trabajo
que estaba recibiendo. Juan Gordal le había cedido su cuarto para aquellas charlas online,
fuera del bullicio del resto de la casa. Era un buen detalle, aunque muchas veces Fran cedía de
modo similar sus propias dependencias. Al acabar observó la posición del flexo, el enchufe
donde había conectado el ordenador, el cargador del móvil... Procurando que todo se colocara
en su sitio. Posteriormente salió y se preguntó por qué él hacía todo aquello si casi siempre que
él cedía de modo similar su cuarto lo encontraba lleno de restos de comidas y meriendas y
botellas de refrescos que su hermano se tomaba allí. Sabía que no lo hacía con mala intención,
pero Juan siempre se escudaba en que él estaba trayendo dinero a casa y tenía un trabajo muy
esclavo que no le permitía recoger sus restos. La verdad es que yo no me he tomado nada
en su cuarto, pensaba Fran. Y me he tomado muchas más molestias de las que se toma él
por dejarlo todo como lo encontré. Al salir de la habitación Carolina y Juan le preguntaron:

¿Qué tal hoy? ¿Te estás enterando?Sí, y, por una vez, creo que estoy aprendiendo cosas útiles en estos cursillos. Pero, la 
verdad, llegó un momento en que ya tenía ganas de salir de allí —dijo nuestro protagonista 
y se encaminó a la habitación, donde encontró un yogur vacío y una botella de Coca-cola.¡Joder, Juan! Compara cómo dejo yo las cosas cuando estoy en tu cuarto y lo que haces 
tú por toda la casa.Vale, pero es que hoy he tenido que hacer unas fotocopias y he llegado muy cansado
 del trabajo y...Todo el mundo trabaja y no deja todo como si hubiera pasado un huracán.

Juan recogió lo que había dejado en el cuarto de Fran y nuestro protagonista se preguntó qué
pasaría si, al día siguiente, él no dejaba todo en su sitio en el cuarto de su hermano. Pero no
quería hacer la prueba, pensaba que lo mejor para inculcar aquella lección era predicar con
el ejemplo.



lunes, 9 de marzo de 2026

Partidos ordinarios e importantes.

 

 

¿Pero eso no
era en la final
 de copa el 18
 de abril?—preguntó
 Juan Gordal 
a nuestro 
protagonista.Sí, eso es lo que importa. Si te digo la verdad los partidos de liga de este año ya casi
 ni me acuerdo de ellos—contestó nuestro protagonista.

Tras más de 10 años donde se habían ganado otros títulos y conseguido grandes cuotas
de protagonismo, el Atlético de Madrid volvía aquel año a una final de Copa de Rey. En
la otra semifinal esperaba la Real Sociedad, que por esas cosas del calendario, también
era el rival de aquella jornada de liga. Pero estando el equipo a muchos puntos de la
cabeza y parecía que con la clasificación de Champions a buen recaudo, casi ni se acordaba
nadie de ellos.

Igual perdéis el partido porque conviene jugar al despiste de cara a la final de 
Copa—dijo Juan.Con todos los medios y la información que hay ahora no sé yo si jugar al despiste
 sigue siendo posible—comentó nuestro protagonista.Como gane el Atleti este partido y pierda la final te vas a quedar con una cara de 
tonto que no veas.Bueno, ya lo pasamos con las finales de Champions, que le ganábamos al Mandril todos
 los partidos menos justo los más importantes.. Por cierto, de Champions a Copa del Rey 
y del Real a la Real parece que hemos disminuido un poco de categoría de rivales y títulos 
por los que luchamos.Pero también sigue el equipo en la Champions.Y si pasa esta ronda, que debería pasarla, otra eliminatoria con el Barça, con lo que nos
 hizo sufrir. Y necesitaremos que tengan otro mal día, y no creo que eso pase dos veces.
Aunque ya les ganamos eliminatorias de Champions hace poco.
 —Es un bucle Barça/Real Sociedad.Y con dos partidos de liga entre medias con ellos de los que nadie se acordará. Lo 
importante es ganar esa final y esa eliminatoria.Y perder todos los partidos de liga de aquí al final.No, perder esos no, ganar los de Copa y Champions—sentenció Fran.


miércoles, 4 de marzo de 2026

Anuncio primaveral

 

 

¿A que ya veis
 la dedicación 
que he tenido 
con las plantas
 con otros ojos?
—preguntó 
nuestro 
protagonista 
a Juan y Carolina.Bueno, porque
 te haya salido 
una flor, no te vengas arriba—respondió CarolinaUna flor con la dedicación que has tenido con las plantitas es lo mínimo—añadió Juan.

Había costado, y además tampoco era por la primavera, que seguía estando a un mes
de distancia, pero en esa maceta, los jacintos de tres colores de Fran comenzaban a
lucir su mejor aspecto. Y además su perfume era percepctible por toda la terraza. Fran
había hecho fotos y se las había mandado a casi todos sus conocidos.

¡Hasta la tía María Cristina ha dicho que es precioso y además anuncia la 
primavera!—comentó Fran.Los jacintos son muy fáciles. Raro era que no te salieran —añadió Juan GordalSí, no tengo ningún mérito. Es la primavera que no ha llegado, que son muy fáciles 
y el Sursum Corda.Bueno, la verdad es que es bonito y que a mamá le encantaría—afirmó Carolina.Y cuando Juan se levanta, yo creo que hasta desde su habitación verá el perfume.

Fran observó el resto de las plantas que cuidaba y observó que otras, como tulipanes
y narcisos estaban próximas a dar también flor. Cuando llegara efectivamente la
primavera aquella terraza iba a lucir un aspecto espléndido.

¡Hasta los vecinos han dicho que he mejorado la casa!—comentó Fran.Bueno, a ver si no te florece ninguna más, que estás muy crecidito.En primavera alguna más florecerá —sentenció nuestro protagonista.