miércoles, 10 de junio de 2026

El cacao maravillao

 


Nuestro protagonista observaba aquel bote. Parecía de cola-cao, y ciertamente no andaban muy lejos, pero era en un estado del producto que él nunca había conocido hasta que la tí Maria Cristina no trajo aquel producto. Era caco puro, amargo, como le gustaba a Carolina. Fran había probado una vez su contenido, no quedando muy contento.


Yo había oído que el fruto del cacao en el momento en que lo sacan del árbol sabía incluso a mango, pero este está amarguísimo.

Hombre, este ya lo han fermentado, triturado y es para hacer el chocolate. Pero hasta yo he tenido que ponerme un poco de azúcar porque no podía con él —dijo Carolina.

¿Y lo estás consumiendo? —pregunto Fran—. Porque yo no te veo tomarlo y yo sólo lo desayuné un dia para ver como era.

Sí, todos los días tomo varias dosis—comentó Catrolina.


Fran veía una y otra vez el bote en aquel estante sin que nadie lo tocara. Miró por internet como se hacía el chocolate desde el momento de la recolección del cacao.


Todavía le queda bastante por hacer —comento Fran—. Esto es como si te compras un bloque de mármol para hacer una esciultura.

Lo que sí noto yo es que me levanta mucho la moral—añadió Carolina.

Y para los antiguos mayas esto sería una fortuna porque usaban semillas de cacao como dinero. Pero me parece incómodo y malo.

Pues para mí es el cacao maravillao.

A ver si es verdad. Porque yo no lo veo avanzar en absoluto.

Porque no me ayudáis.






lunes, 8 de junio de 2026

Actualidad desfasada

 


Fran observaba en aquella librería de segunda mano la sección que más le gustaba: la de actualidad. Porque era en verdad curioso observar los libros de actualidad escritos hace años sobre temas que o han quedado desfasados, o han errado en sus predicciones, o, sencillamente, el tema no daba para tanto visto lo visto.


El de Efecto 2000 apocalipsis informatico me encanta —comentó Juan Gordal.

¡Anda que no se hicieron cábalas, cálculos y hasta relatos de cienci ficción! Luego no pasó nada, pero tampoco esta nada mal el de La Transicion II referido a la llegada de Aznar.

Y los de George W. Bush... ¡Parece mentira que luego llegue uno que le haga bueno.

¿Y alguien los comprará ahora?

Bueno, tú te pillaste uno de los estafadores que se hacían pasar por descendientes de la familia real rusa.

Sí, es cierto. Pero es que tenía curiosidad sobre cómo evolucionó ese caso, que además era una reedición de lo que había ocurrido en el siglo anterior donde muchos estafadores similares aseguraban ser el último «delfín»del Reino de Francia.

Los de familias reales siempre son curiosos, sí.


Aquí los dos hermanos repararon que en su país la información desfasada tenía un género muy particular, los libros laudatorios a miembros de la familia real que hab´kian sido ampliamente desmentidos por los acontecimientos posteriores, como todos los que mostraban al anterior monarca como un gobernante sabio y ejemplar, los que describían su matrimonio como una relación de absoluta confianza, etc. Pero uno llamó especialmente la atencion de Fran. Uno con el entonces príncipe heredero, actual Rey, en portada, de niño. El título decia: Un Rey para el siglo XXI.


Pues ese al menos acertó —comentó Juan.

Y no sé yo si es peor o más pintoresco que acertara o que hubiera fallado.




miércoles, 3 de junio de 2026

Mnojo mucho pirijil

 


Fran acabó de pagar sus compras en la frutería de debajo de su casa. Al soltar al dependiente pakistaní que atendía en la misma los doce euros que habían costado aquellas frutas y verduras le vino a la cabeza otra cosa que debía pedir. Y lo hizo:


Bueno, y un manojo de perejil, por favor.

¿Mnojo? ¿Siguro?—dijo el pakistani.

Como siempre me llevo.

Pero no mnojo. ¡Mnojo mucho! —respondió el pakistaní.


Aquello despertó la curiosidad de Fran, que quiso saber lo que entendía por manojo el frutero. De modo que insistió.


Bueno, tú dame el manojo.


Y para su sorpresa el asiático le sacó un ramillete de perejil más largo y ancho que un antebrazo humano. Fran se lo llevó sorprendido mientras el pakistaní esbozaba una sonrisa de pensar para sus adentros: "que conste que tú lo has querido". Como el perejil, de todas formas, lo daban gratis en esa frutería, Fran se fue contento, pero pensando lo que iba a hacer con toda esa cantidad de hierba.


Lo primero, pica para que lo tengamos con ajo como siempre, anda—le dijo Juan cuando se lo contó—. Y la próxima vez le pides un pellizco al pakistaní.

El resto creo que lo plantaré junto al que yo cultivo.

A lo mejor si tienes suerte en tres años te ha crecido la mitad de lo que te ha dado el hombre este.

Le llevaremos un manojo entonces.

No, que el es pakistaní, no gilipollas —sentenció Juan.



lunes, 1 de junio de 2026

El reto de la persiana

 


La verdad es que da otra impresión completamente distinta, ver tanta luz en tu cuarto y a veces llegando más lejos —comentó Carolina Gordal.

Cuando hemos hecho los ejercicios parecía incfreíble esa cantidad de luz en ese pasillo —añadió Juan Gordal

Pues todo el tiempo que hemos estado así con lo fácil que era subirla.


Fran había trasteado hacía algunos dias con la persiana de su cuarto, que llevaba un tiempo bajada, pues todos daban por sentado que con ese mecanismo roto no se podía subir. Pero nuestro protagonista había descubierto que haciendo un determinado movimiento era posible subir aquel dispositivo y desde hacía algunos días nunca se olvidaba de hacerlo al levantarse.


Es luz, pero parece que es verdad que el sol la hace sentir como distinta. La casa parece como más viva—comentó Carolina.

Y mi cuarto más amplio, con más sensación de libertad—añadó nuestro protagonista.

Pues a ver si no os olvidáis de arreglar la persiana, que así y todo no está bien —comentó Juan.


Esta aseveración enfrió los ánkimos de nuestro protagonista, pues si no había recordado que vinieran arreglarla cuando creía no tener luz, parecia más difícil acordarse de aquello ahora que sí que la tenían.


Bueno, he cobrado. A ver si los llamo—dijo Fran.

Tiempo has tenido, pero luz y luces no —comentó Juan Gordal

A mí la luz me da la vida, Fran —añadió Carolina—. Acuérdate porque si no a mí me da algo.


Nuestro protagonista asumió quenaquel arreglo era provisional y que faltaba que uno profesional arreglara de forma definitiva aquella persiana. Comenzaba el reto de acordarse de hacerlo. ¿Lo superaría?



miércoles, 27 de mayo de 2026

Nonito Donaire-Vic Darchinyan I: el filipino se convierte en estrella

 


Menudo K.O. Es que parece de dibujos animados. Faltan los pajaritos alrededor de la cabeza de Darchinyan —comentó nuestro protagonista viendo aquella pelea.

Aquí comenzó la gente a ver que el chico filipino ese, ese tal Nonito no boxeaba mal del todo—añadió Juan Gordal


El 7 dejulio de 2007, el 7 del siete del siete, el título mundial IBF del peso mosca se ponía en juego en Conecticut. El campeón, el australiano Vic Darchinyan llegaba como favorito indiscutible y además invicto, pero enfrente tenía un aspirante muy peligroso y singular. El filipino Nonito Donaire ya habia destacado por su pegada con ambas manos, su rapidez y su estilo imprevisible.



Es que no se sabe ni cómo definir ese movimiento. Un contrataque con la izquierda directo a la cabeza—dijo Juan Gordal.

Nonito en este tiempo parecía invendcible, y eso que el que llegaba invicto era el otro.

Fue K.O. Del año

Y parece mentira que desde que lo derrotó Rigondeaux Nonito no ha vuelto a ser el mismo.

Pero aun así será siempre un tipo al que gusta ver.

Un boxeo miuy singular, además alto para los pesos pequeños y totalmente imprervisible.

Y el espectáculo que siguió dando con Inoue es increíble.

El caso s que el australiano salio bien, pero el peligro de Nonito estaba presente desde el primer momento.

Desde aquí subió de manera metórica y siempre con unos K.O.s impresionantes de verdad.

además años más tarde hubo una revancha, pero ya no era lo mismo.

Sí, que decimos de Nonito que ha idpo a menos, pero a érl le conoce casi todo el mundo y yo sé poco más del australiano que que el flash filipino le gtanó dos veces.


Una vez más, este blog les ofrece el combate para que lo disfruten y juzguen. ¿qué opinan de la trayectoria de ambos pugiles? ¿Les sorprende el singular estilo de Nonito? Observen y opìnen.



Record de Nonito Donaire, aquí.

Record de Vic Darchinyan, aquí

lunes, 25 de mayo de 2026

Pantallazos

 


Carolina realizaba 

aquella actividad

 con goce y

 fruición. Fran lo 

observaba con asombro.


Yo es que creía que mi móvil no podía hacer capturas. Lo que hiciste el otro dia me está 

siendo muy útil para muchas cosas—explicaba Carolina riendo como un niño con zapato

s nuevos.

¡Joder, Carol! Ni que fueras uno de los viejecillos que llaman al servicio donde trabajas.

Estoy pudiendo enviar datos, imágenes... Me viene muy bien.


Hace algunos días, Carolina le había escrito a Fran por el móvil hablándole de cómo

 rellenar un formulario. Cuando Fran le dijo que mejor le enviara una captura ella dijo

 que no podía hacerlo, razón por la cuál Fran le pidió el móvil para hacerle una demostración.

 Carolina desde entonces parecía haber descubierto la octava maravilla del mundo. Desde

 entonces se había obsesionado tanto que le mandaba capturas hasta cuando no era necesario.


Es que te ahorra todo. En lugar de explicar datos, procedimientos... Haces un pantallazo y

 ya está comentaba Carolina.

Que sí, Cárol. Que yo llevo mucho tiempo haciendolo. De verdad, que no es nada

 extraordinario.

Es que mira. Estás tú pidiendo algo por internet y de pronto, puedes hacer una captura

 de la página y ya te entienden del todo.

Que si, Cárol, pero de verdad, que esto no da más de sí. Si quieres otro día te explico 

cómo hacer fuego con dos piedras o que el agua moja.

Es fascinante. ¿Y la tia Maria Cristina sabe esto?

Explícaselo tú. Y aver si luego te empieza a mandar capturas hasta de su fondo de

 pantalla y tienes que volver sobre ellos.

¡No se me había ocurrido! Voy a hacer pantallazo de mis escritorios del móvil.

Madre mía. Te has velto adicta al mópvil de la forma más absurda.




miércoles, 20 de mayo de 2026

La otra mitad del huevo

 


Fran lo miraba

con incredulidad.

Aquel huevo,

al estilo de

los Kinder,

que le habían

pasado

sus hermanos

tenía una

sorpresa en su interior,

como era lógico, pero lo

que Fran encontró
le dejó sin palabras:

¡Una portería en miniatura! Sin muñequitos, pelo titas ni nada. ¿De qué te sirve esto si no
tienes un futbolín?
Bueno, tampoco ibas a jugar mucho con ella ya a tu edad—dijo Juan.Sí, pero no creo que lo quieran ni los niños de enfrente.

Fran recordó la colección de juguetes de los huevos Kinder que hizo de pequeño. Dos cajas
de galletas llenas de muñequitos, cochecitos, piezas sueltas y engranajes. Recordó como en
el interior de aquellas cajas algunas de las sorpresas habían perdido piezas y quedaban
inútiles para jugar, pero todas tenían un sentido. No como aquella portería que sostenía en
sus manos.

Me da cosa tirarlo porque es plástico y está el medioambiente de plásticos como
está—comentó Fran.
Pues los niños de enfrente lo cogerán—respondió Juan.A mí se me ocurre los del bar de la otra calle, que tienen un futbolín.Pero lo tienen completo. Bueno, guárdala y de algo servirá.Creo que lo llevaré al punto limpio, aunque no sé en qué compartimiento irá.Pues vale, hemos comprado el huevo para tirarlo.No, el chocolate se puede comer y está bueno.Por lo menos. Pero para eso traemos una tableta.También es parte del huevo Kinder, aunque casi nadie se acuerde de ella—sentenció
Fran.