—¿A que ya veis
la dedicación que he tenido con las plantas con otros ojos?—preguntó nuestro protagonista a Juan y Carolina. —Bueno, porque
te haya salido una flor, no te vengas arriba—respondió Carolina —Una flor con la dedicación que has tenido con las plantitas es lo mínimo—añadió Juan.Había costado, y además tampoco era por la primavera, que seguía estando a un mes
de distancia, pero en esa maceta, los jacintos de tres colores de Fran comenzaban a
lucir su mejor aspecto. Y además su perfume era percepctible por toda la terraza. Fran
había hecho fotos y se las había mandado a casi todos sus conocidos.
—¡Hasta la tía María Cristina ha dicho que es precioso y además anuncia la primavera!—comentó Fran. —Los jacintos son muy fáciles. Raro era que no te salieran —añadió Juan Gordal —Sí, no tengo ningún mérito. Es la primavera que no ha llegado, que son muy fáciles
y el Sursum Corda. —Bueno, la verdad es que es bonito y que a mamá le encantaría—afirmó Carolina. —Y cuando Juan se levanta, yo creo que hasta desde su habitación verá el perfume.Fran observó el resto de las plantas que cuidaba y observó que otras, como tulipanes
y narcisos estaban próximas a dar también flor. Cuando llegara efectivamente la
primavera aquella terraza iba a lucir un aspecto espléndido.
—¡Hasta los vecinos han dicho que he mejorado la casa!—comentó Fran. —Bueno, a ver si no te florece ninguna más, que estás muy crecidito. —En primavera alguna más florecerá —sentenció nuestro protagonista.












