—¿Quieres la
çcerveza de
romero, de
tomillo, o de
lavanda?
—preguntó
Rafael a nuestro
protagonista. —La... lavanda,
por favor—dijo
nuestro
protagonista
dando vueltas
en su cabeza a
aquellas cervezas aromatizadas.—La lavanda huele muy bien y es una hierba aromática agradable, pero nunca había
Carolina y Rafael habían llevado a nuestro protagonista de vistita a aquel bar, que se
decía medieval, aunque como casi todos los lugares y eventos que se ponen esa etiqueta
estaba lleno de errores históricos y de detalles de mundos de fantasía. Pero servían una
buenas cervezas, aunque aromatizadas. Pero Fran no dejaba de darle vueltas a una cosa:
visto consumirla como comida o bebida—dijo nuestro protagonista. —Pues se suele usar en repostería y en otras cosas. Además tú no has dudado en
pedirla—le dijo Carolina. —Sí, me ha llamado la atención, pero me parece más un ingrediente de colonia que de
cerveza—comentó nuestro protagonistaSe la sirvieron en la mesa y lo primero que se le ocurrió a nuestro protagonista fue oler
—Bueno, por lo menos parece que no es colonia, vamos a ver. Los tres protagonistas de nuestra historia tomaron sus cervezas, que había pedido cada
aquella cerveza.
aquella cerveza.
uno de una hierba. La mesa olía a campo florido. —Bueno, a colonia no sabe, pero a cerveza tampoco—dijo nuestro protagonista. —¿Quieres probar las nuestras?—preguntó Carolina —Está bien. Pero que no llamen a esto cerveza—sentenció nuestro protagonista.


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