—Pues sí, vi la WWE cuando estuvo aquí, y es menos espectacular que por la tele, pero en vivo se disfruta —comentaba aquel veinteañero a su amigo.
—Eso era lo que se emitía en cuatro, ¿verdad? ¿Cómo lo llamaban ellos?Fran oía a aquellos chavales y sabía perfectamente el nombre que buscaban: Pressing Catch. Aquel nombre que puso Telecinco a los combates de la WWF, actual WWE era por el que siempre se había conocido en España aquel deporte-espectáculo. Fran en otros tiempos había sido un verdadero fan, ahora no tanto, pero sí lo veía de vez en cuando si surgía la ocasión. Buscó en su móvil los luchadores que habían estado en el último espectáculo en Madrid, entre los cuáles estaba Cody Rodhes. Este nombre fue el que más despertó la nostalgia de nuestro protagonista, pues él había visto en tiempos en Telecinco a su padre, Dusty Rodhes, El Sueño Americano. Sabía también que El Enterrador, otro nombre característico en España para referirse a The Undertaker ,se había retirado.
—Creo que era Pressing Catch, pero me dijo mi padre que ese nombre venía de antes.
—Sí, que por lo visto la WWE hubo tiempos en que era en España muy seguida. Ahora es de pascuas a brevas, pero sigue molando.Fran notó en seguida que llamar como él llamaba a ese espectáculo empezaba a ser un signo de cierta edad. Pero una cosa le llamó sobre todo la atención de lo que comentaban esos críos:
—Bueno, y el español que hay ahora, Axiom, que imagínate cómo le aplaudió el público.Así, pensó Fran, que ahora ya no sólo ganábamos mundiales en España, sino que teníamos luchadores de wrestling americano. Al llegar a casa buscaría sobre el tal Axiom. Pero lo principal era una nueva señal de envejecimiento: ahora llamar Pressing Catch al wrestling es de viejunos.
—Y lo que le costó que le tuvieran en consideración, ¿eh? —dijo Juan Gordal a Fran mientras observaban la victoria de Sergio “Maravilla” Martínez frente a Kelly Pavlik en 2010.
—No es que no lo considerasen, es que le tenían miedo, porque el riesgo de derrota era muy alto y por desgracia no daba las bolsas de otros.
El boxeador argentino afincado en España se presentaba aquel día 18 de abril de 2010 en Atlantic City, para disputarle los títulos CMB y OMB a Kelly Pavlik, un boxeador conocido por su tremenda pegada y que parecía ser un rival tremendo para asentarse en el peso medio, al que había subido desde el Superwelter. Pero desde el principio Maravilla empezó a moverse y le provocó ya de salida un corte en una ceja que supuso una gran ventaja para el argentino.
—Le dominó sin piedad cuatro asaltos—dijo Fran
—Sí, aunque luego Pavlik parecía poder recuperarse en los tres siguientes —contestó Juan.
—Hombre, yo creo que es normal que un campeón bueno como Pavlik tenga algún momento bueno en el combate, pero Maravilla tampoco llegó a pasar apuros.
—Sí, aunque la pegada de Pavlik siempre estuvo allí, y Maravilla llegó a comentar que la
primera vez que Pavlik le alcanzó fue la única vez en su carrera que realmente quería dejarlo e irse a su casa.
—Bueno, hasta le tiró en el séptimo, pero más producto de un resbalón que de otra cosa. Y a partir de allí, Maravilla recupera el aire y le somete otra vez de forma indiscutible. Y por si había alguna duda le abre también la otra ceja.
—Y aquí Maravilla parece que empezó de verdad a llamar la atención de las promotoras más importantes.
—Sí. Podríamos definirlo como una exhibición de domino, con algún momento que, además, demuestra que el rival no era un piernas.
—Quizás, pero es una lástima que eso no le diera dinero a Maravilla.Como siempre, este blog les ofrece un video del combate para que juzguen ustedes. ¿Qué piensan? ¿La pegada de Pavlic es tan demoledora? ¿Maravilla merecía más atención? Juzguen ustedes mismos.
Récord de Sergio "Maravilla" Martínez, aquí. Récord de Kelly Pavlik, aquí.
—¿Y te dará tiempo a pensar algo al lanzar ese golpe? —se preguntaba nuestro protagonista viendo el final de la pelea entre Hasin Rahman y Lennox Lewis en Sudáfrica.
—La verdad es que ni él se lo creía. Pero ya ves que incluso si uno lleva bien la pelea en un momento que te descuides se va todo al carajo.
El 22 de abril de 2001 Lennox Lewis, la
fría, pero infalible estrella británica del
peso pesado entre los 90 y los dos miles,
exponía sus títulos del peso pesado ante
un peligroso rival, pero no bien
considerado entre el público, el
norteamericano Hasin Rahman. La pelea comenzó como se preveía, con
Lewis controlando y valiéndose de
su jab para ir por delante en las cartulinas en el
cuarto asalto. Sin embargo en el quinto asalto, tras fallar en una combinación, Lewis bajó indebidamente las manos y Rahman conectó un golpe de suerte que hizo saltar por los aires los pronósticos de todo el mundo.
—Hubo quien dijo que fue la mayor sorpresa de los pesados desde lo de Buster Douglas con Tysson—comentó Fran.
— Yo no diría tanto. Pero sí que creo que Lewis aquí pagó el ser tan especulativo y no arriesgar nunca más allá de lo necesario.
—Y lo que te decía, si a Rahman en ese instante le daría tiempo a pensar que si conecta ese golpe se hace campeón unificado, cambia su cuenta corriente para siempre...
—De hecho en la revancha que hubo Rahman comentó que quería mucho a Lewis porque le había hecho rico.
—Bueno, esta pelea es un tropezón extraño en la carrera de Lewis.
—Y tampoco creo yo que fuera motivo para que cambiara nada su estilo.
—Si siempre le dio buen resultado.
—Pero la lección de humildad sí que se la llevó.
De la revancha, seguramente, hablaremos otro día, pero como siempre, aquí tienen el combate para formar su opinión. ¿Fue Lewis demasiado reservón? ¿Excesivo premio para Rahman? Opinen ustedes a la vista de esto.
Récord de Lennox Lewis, aquí. Récord de Hasin Rahman, aquí.
para venir a verla a las cinco hora española en aquel pub—comentó Juan Gordal
—La esperamos durante años y luego no fue tan buena —respondió nuestro
protagonista.
—A veces se dice que por demasiada expectación, pero yo creo que no, no tuvieron
ganas de arriesgar y punto. Y sigo creyendo que la decisión final fue excesiva.
Los dos hermanos se referían
a la que durante años fue la
pelea soñada por miles de aficionados entre Floyd
Mayweather Jr y Manny
Pacquiao. En 2015,
seguramente habiendo dejado ya los dos pasar su mejor momento, pero aún mejores que casi cualquier otro púgil del peso welter, ambos boxeadores subían al ring en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas a saldar sus cuentas personales.
—Casi todo el mundo iba con Pacquiao, inluso gent que no seguía el boxeo,
porque se le vendió como más ejemplar y centrado que el presuntuoso y
arrogante Mayweather —comentó Juan Gordal
—Bueno, yo iba con Pacquiao porque creía que era bueno para el boxeo que
ganara. Y para mí llevó gran parte de la pelea el peso. Una diferencia de ocho
puntos, como dio uno de los jueces me parecía absurdo.
—Hubo quien incluso creyó que Manny merecía la victoria.
—Luego se ahbló de que había boxeado lesionado
—Lo que es cierto es que Pacquiao se lanzó hacia adelante y Floyd Mayweather
aguantó y contraatacó. Un poco lo que se esperaba.
—Pacquiao lo tuvo dos o tres veces contra las cuerdas. Entre el séptimo y el octavo
asalto parecía que lo estaba dominando.
—En cualquier caso, lo que no se puede negar es que saldaron su deuda.
—Ya lo dijo Pacquiao: «Me encontré a Floyd y le dije que había tenido una carrera
magnífica, pero que si no boxeábamos yo siempre sería un asterisco en ella”.
—Bueno, quizás tardó demasiado en llegar, pero la expectación que levantó nadie
la olvidará.Como siempre, este blog les ofrece la pelea para que ustedes opinan. ¿Creen justa
En efecto, el cuatro de diciembre de 2010, el flash filipino, como era conocido Donaire, escalaba puestos a toda velocidad en las clasificadiones del peso gallo y libra por libra. Su objetivo era una pelea contra el entonces campeón WBC y WBO de la categoría, el mexicano Fernando Montiel. Como aperitivo se enfrentaba al talentoso púgil ucraniano Volodymyr Sydorenko, un boxeador muy notable, para nada un piernas, pero claramente inferior al Nonito de su prime. Desde el primer momento el filipino exhibió una velocidad y una capacidad de pegada y castigo que desarboló completamente a Sydorenko.
Este fue el último combate del ucraniano, y parece viéndolo que, realmente, era el momento
de su retirada.
Cada vez que se iban a la esquina la cara del eslavo asustaba a cualquiera que la viese.
—Le tiró dos veces. Para mí demostró mucha
valentía pero este Nonito era la leche.
—Ya en el cuarto el
árbitro pensó que era demasiado y detuvo
el combate.
—Y creo yo que estaba deseando pararlo
ante el estado del ucraniano.
—En este momento parecía invencible,
pero desde que encajó la derrota con
Rigondeaux se volvió muy irregular.
—Bueno, tiene un recorrido que cualquier chaval de un gimnasio de boxeo firmaría con
los ojos cerrados.
—También es verdad que los que le han ganado son auténticas estrellas y el único que
le ha noqueado el Monstruo Inoue, lo que no es en absoluto vergonzoso.
—No, pero el Nonito de los últimos dos miles nos impresionaba a todos, y ahora no
es lo mismo.
—Pero allí quedan su recorrido y sus peleas.
Como siempre, este blog les ofrece la oportunidad de juzgar el combate ustedes mismos. ¿Qué opinan? ¿Podría Nonito Donaire volver a ser el mismo? En cualquier caso el boxeo que exhibió en este momento de su carrera es inimitable.
Juan Gordal contemplando el último K.O. Que había infligido a sus
oponentes El Monstruo Naoya Inoue
—El coreano este llegó aquí de rebote, después de que se retirara Sam Goodman, que iba a ser
su rival. Lógicamente Inoue le ha pasado por encima, pero por lo menos ha demostrado valor.
La pelea a la que se referían los dos hermanos
tuvo lugar en Tokio el 24 de enero de 2025.
Como comentaba Fran, el australiano Sam
Goodman iba a ser el rival del
Monstruo japonés en navidades, pero al
quedarse fuera por una lesión el
boxeador oceánico, fue el coreano Ye Joon
Kim el que se enfrentó a Inoue un mes más
tarde.
—El primer asalto era de prueba pero ya allí se ha visto que Inoue era superior —comentó nuestro
personaje.
—Y lo que tú dices de que el coreano ha sido valiente, pues no sé yo si eso es valor o tontería. Ha
mosqueado a Inoue que en dos asaltos desde entonces lo ha mandado a la lona —respondió Juan.
—Es que encima de cómo se mueve y de su técnica, Inoue tiene una pegada que no está nada mal.
—Hombre, diez K.O. seguidos lleva.
—No conocía yo mucho al coreano este, también te digo.
—Pero una oportunidad en este peso de ir a Japón contra Inoue no se puede dejar escapar.
—Tiene ya que volver a salir de Japón. Una estrella como él no puede quedarse siempre en casa.
—Después de la pelea ha prometido que este año boxeará en Las Vegas y en Arabia Saudí.
—A ver si es verdad. Eso sería ya meterse del todo en el circuito
—Ahora hablan de ponerle contra otro mexicano emergente, David Picasso. Ese sería el combate
de Las Vegas. Y sobre Arabia pues para cerrar el año, que aún no se sabe muy bien contra quién.
— Bueno, parece que al final es un americano de esos descendientes de mexicanos,
Ramón Cárdenas, el que boxeará con él en Las Vegas.De momento disfrutemos de este K.O.
—Sí, Inoue es la leche.Y como siempre en este blog les ofrecemos el combate para que formen ustedes su opinión. ¿Se
les ocurre algo más de lo dicho por los dos hermanos viendo el paseo de Inoue?
en gana —comentó nuestro protagonista viendo el final del combate entre Saul Canelo Álvarez,
la gran estrella del supermedio y semipesado y Dmitry Bivol, campeón ruso de esta última
categoría.
—Lo malo para Bivol es que tiene un estilo que no gusta a la gente, pero ha boxeado bien y
ha sido muy inteligente.
El siete de mayo de 2022 Saul Canelo
Álvarez volvía a boxear en el
semipesado tras haberse caído la pelea que iba a disputar en
el crucero contra el campeón Ilunga
Makabu. El combate contra el campeón ruso WBA del
semipesado parecía un buen plan alternativo. Aunque no se dudaba de la categoría de Bivol
todo el mundo veía favorito al mexicano. Pero no fue eso lo que ocurrió.
—Bivol ha boxeado con mucha inteligencia y aprovechando su altura y envergadura —comentó
Juan Gordal.
—Normalmente el Canelo es el que suele planificar así.
—Le ha controlado de principio a fin. Yo no sé si el Canelo esperaba que en algún momento el
ruso se viniera abajo.
—Yo esperaba que el Canelo hubiera apretado en algún momento si se veía mal.
—Y a lo mejor lo ha intentado, pero Bivol no le ha dejado. También los superclases tienen
días malos.
—Pero esta derrota del Canelo era mucho más inesperada que la de Mayweather.
—Pero lo malo es que es muy aburrida para el gran público.
—Depende, yo creo que ser capaz de dominar tan cerebralmente un combate tiene también
su mérito y debe verse.
—Puede ser. Desde luego los jueces no han dudado. Ya sabes que Dmitry Bivol dice que su
estilo es el del boxeo soviético.
—Pues no lo sé, pero desde luego es efectivo —sentenció Fran.
Como siempre, este blog les ofrece el combate entero para que ustedes formen su opinión. ¿Qué opinan? ¿Ven mérito al boxeo de Bivol? ¿Les gusta este tipo de combate?
edad engominado que veía al lado de Juan y Fran Gordal el boxeo de la pantalla de aquel bar.
—Ya dijo la frase típica de no tener ni pajolera idea al ver un deporte —comentó nuestro
protagonista.
Los dos hermanos habían tratado muchas veces de aquella teoría, cada vez más sólida e irrefutable. Cuando uno no tiene ni idea de un deporte, se lo achaca todo a la falta de determinación y ganas. Quien de verdad sabe habla de técnicas, de resultados, de cómo aprovechar situaciones favorables... Pasaba con el fútbol y cuánto más en los deportes de contacto que sí parecen medir directamente los más bajos instintos y capacidades.
—Bueno —comentó Juan—, esa es la más típica, pero también comparar a cualquiera con
cualquier boxeador que conozcan aunque su estilo no se parezca en nada. Por ejemplo yo
he visto comparar a Pacquiao con Lennox Lewis.
—Eso, sin reparar en pesos ni estilo —respondió Juan.
—Bueno, y ponderar la pegada, que sin duda es importante, por encima de cualquier otra cosa.Como queriendo confirmar a los hermanos el espectador continuo dijo:
—Si es que este te da una hostia y ni lo notas. No pega na.
Ambos hermanos comenzaron a reírse y Fran comenzó lo intercambiables que eran las apreciaciones de este público sin nociones básicas. Pero Juan le corrigió:
—A mí la Coralia me ha dicho una frase que no he oído a nadie más —aseveró Juan.
—Ah, ¿pero la Coralia sigue el boxeo?
—Bueno, está empezando. Pero me he reído mucho últimamente de que al jab de izquierda, o
de derecha en los zurdos, lo llama «las minihostias».
De nuevo nuestros protagonistas comenzaron a reír hasta el punto de que algunos clientes del bar volvieron la cabeza hacia ellos.
—Bueno, no es lo mismo —dijo Fran—. Por lo menos eso demuestra que se ha dado cuenta
de uno de los movimientos más habituales. Otros sólo saben decir las cuatro tontería de siempre.
El hombre que había provocado la conversación volvió a hablar al producirse un K.O. En el combate de la televisión:
—Claro, si es que ya lo decía yo. No podía ganar así.
—La Coralia no diría eso —sentenció Fran volviendo a provocar las risas de los hermanos.
Zhang Zhiley
—Y no las tengo todas conmigo de que esto permita al chino avanzar —observó nuestro
protagonista.
En esta reciente pelea
en la nueva meca del
boxeo, precisamente
en Arabia Saudí, dos
veteranos se
enfrentaban entre sí.
Ambos daban la
impresión de estar
un poco de vuelta
después de haber escritos páginas
importantes en el peso pesado. Pero quizás quien tenía más que perder era Deontay Wilder que acumulaba ya una serie de derrotas preocupante en sus últimos desempeños. Zhang, aunque había perdido el punto de novedad de ser el primer campeón pesado de su país, y a pesar de tener un boxeo quizás poco espectacular, aún parecía ser una buena alternativa a las grandes figuras del peso pesado.
—Yo es que, si te digo la verdad, este boxeo tampoco me parece la leche. Son dos
tíos muy grandes soltando golpes a lo loco. Creo que de momento eso es lo que
parece que les gusta a los saudíes.Es un boxeo tosco —comentó Juan Gordal
—La verdad es que Wilder parece mentira lo lejos que ha llegado con un boxeo tan limitado.
Muy lineal, muy previsible, eso sí, con mucha pegada.
—Ese hombre se metió en el boxeo para sacar pasta para el tratamiento de espina bífida de su
hija. Ya lo tiene. Debería dejarlo.
—Y Zhang bueno, pues controla las distancias, los tiempos, pero quizás le va a lastrar un boxeo
poco visual.
—De momento ya ha llegado y puede seguir, porque se le ve bien. Ahora, no es espectacular.
—Pero así ha llegado hasta ahí. Y desde luego, a Wilder le ha pasado por encima.
—K.O. Brutal en el quinto tras dominar de principio a fin. Bueno, este combate quizás es bueno
para aprender ciertos conceptos sobre el físico, la espectacularidad...
—A ver si le sirve de algo a Zhang. Yo creo que aún tiene que dar.¿Y ustedes qué opinan de esta clase de combate? Como siempre este blog les deja un video
para ver u formar su idea al respecto. Disfrútenlo.
"No entiendo cómo uno de los rivales más fáciles que tenido me hizo eso"
(Manny Pacquiao, sobre su pelea con el cubano Yordenis Ugás)
—No tendría que haberse retirado de
este modo —comentó Juan Gordal
viendo la que a la postre
fue última pelea de Manny
Pacquiao, la gran estrella filipina
de los últimos tiempos del boxeo—. Ha
sido de los mejores y se fue dando una impresión muy mala ante un tipo que luego ha demostrado
que tampoco era ninguna maravilla.
—No me extraña que al Ugás este le llamen 54 milagros, porque tuvo una época en que todo le salió
de cara —dijo nuestro protagonista.
Yordenis Ugás era uno
más de los magníficos
boxeadores que crea
la escuela cubana,
que había desertado y acabado
en los Estados Unidos,
donde su carrera se
había mezclado en temas políticos en la larga lucha entre su país natal y la gran potencia vecina. Ugás había acabado en la cárcel y pasado muchas penalidades, pero una vez en suelo americano desarrolló una carrera aceptable, pero tampoco nada del otro mundo. Sin embargo el cinturón WBA del peso welter llegó a sus manos al perderlo Manny Pacquiao por pasar demasiado tiempo sin defenderlo en el ring. De modo que el 22 de agosto de 2021, ambos se subieron para zanjar la impresión generalizada de los aficionados de que Ugás era un campeón como mínimo extraño. Pero en la pelea el cubano demostró su superioridad ante un Pacquiao que dejó la sensación de que los años ya le pesaban. A base simplemente de control y distancias, Ugás se llevó la pelea por decisión unánime y retuvo el cinturón, que ahora nadie podía negarle haber ganado en el cuadrilátero.
—A este lo cogieron los mafiosos del exilio de Miami y le hicieron una carrera, pero no era
nadie. Aburre a las ovejas —dijo Juan Gordal
—Todo lo contrario que Pacquiao, que casi siempre te hacía vibrar —comentó nuestro
protagonista.
—Bueno, lo que más me duele, te digo, es que un boxeador de la talla de Pacquiao pierda con
este bluff.
—Y luego no demostró tampoco mucho más.
Como siempre, este blog les ofrece la pelea entera para que la vean y saquen sus conclusiones. ¿Con quién les hubiera gustado ver retirarse al filipino?
García.
—Se nota que lo lleva Mayweather porque es que es increíble. Como el manager, que boxeadores que
parecen magníficos quedan reducidos a la insignificancia con él.
La que fue calificada como pelea del 2023 enfrentaba en peso
pactado de 136 libras a las estrellas emergentes del peso ligero
y superligero, que respectivamente eran Gervonta Davis, que
respondía a la clásica imagen de boxeador afroamericano
escandalosamente bueno pero algo macarra y desequilibrado
—de hecho en el pesaje había protagonizado un incidente
desagradable con Bernard Hopkins, que colaboraba en la
organización de la pelea, y llegaba envuelto en polémicas sobre posibles actos de conducción temeraria y violencia de
género— mientras que el mexicano nacionalizado estadounidense Ryan García sorprendía a todos
por su velocidad y precisión. Pero sin embargo, al subirse al ring, Gervonta Davis simplemente lo
anuló como si fuera un sparring de tercera.
—Es que no es sólo lo que hace, es que es a quién —comentó Juan.
—Si vieras este combate sin saber nada pensarías que Ryan García es un pobre chicano al que han
dado una oportunidad.
Los dos hermanos repasaron la pelea y observaron cómo ya en el segundo Gervonta Davis había logrado deribar a García, y manejó la pelea como si no tuviera rival.
—Mira que hemos visto muchas veces dominar así las peleas a Ryan García. Debe estar pensando
que ahora sabe lo que se siente del otro lado —dijo Juan.
—Desde luego ahora a Gervonta debe parecerle todo maravilloso. Ojalá sea Mayweather capaz de
inculcarle algo de cabeza, que eso es lo único que parece que puede perderle.
Como siempre, esta cuenta les ofrece la pelea para que saquen ustedes mismos sus conclusiones. Disfrútenla y vean a una superestrella demostrando que lo es.
—Buscábamos ver quién era el mejor y parece claro ¿no? —preguntó Juan al acabar aquella pelea
de unificación del peso welter.
—Sin duda. Crawford se lo ha comido de principio a fin. No esperaba yo esto.
Tal repaso era difícil de prever. En Las Vegas se enfrentaban las dos estrellas indiscutibles de esta categoría y rankeados continuamente entre los cinco primeros de la clasificación libra por libra. Tanto Terence Crawford como Errol Spence habían destacado por su técnica y un cierto nivel de pegada y se presentaban invictos aquella noche en aquel combate del que iba a salir el campeón unificado e invicto. Spence empezó bien, intententando dominar el centro del ring, pero la sensación era que cada vez que Crawford le alcanzaba le hacía mucho daño. A partir del tercer round su suèrioridad ya era evidente.
—Nadie se creería viendo solo este combate que Spence llevaba 28 victorias con 22 K.O.s
—comentó Juan.
—Y es que Crawford destaca por técnica, pero es que cada vez que le llega le hace daño.
—Dos veces lo tiró en el séptimo asalto, cuando el combate ya era claramente suyo.
Al final, en el noveno, el árbitro decretó el K.O. Técnico y Crawford se convirtió en el rey de
la categoría.
—Spence dijo que creía inceramente que podría haberlo hecho mejor, qu quería la revancha
—comentó nuestro protagonista.
—Bueno, ya sabes, sobre todo quiere la pasta. Pero Crwford ya es un tío para tomarlo en
consideración de verdad ¿eh?
—Sí, molaría que pudiera boxear contra Inoue para discutir quién es de verdad el mejor.
—De momento donde podía disputarlo está claro que él es el mejor —sentenció Juan.
—Ciertamente.
Y bueno, una vez más, aquí tienen el combate para formar su opinión. No se lo pierdan, porque
este sí que ha sido un combate de categoría rara de ver en estos tiempos.
una auténtica gozada—respondió nuestro protagonista.
—Eso, Ali, que no Clay.
Los dos hermanos hablaban de una
de las peleas donde la superioridad
de Muhammad Ali fue más notoria, lo cuál ya es decir mucho.
Ernie Terrel, el oponente, había
hecho una carrera interesante y llegaba como campeón de la
AMB después de que este
organismo hubiera retirado el título a Ali de una forma un tanto extraña.
Por su parte Ali, que acababa de cambiar su nombre original de Cassius Clay al apelativo por el
que siempre sería conocido, era aún visto como el legítimo campeón por otro organismo, el CMB
y por gran parte de los aficionados, dado que no había perdido el título en el ring. La pelea se
celebró el 6 de febrero de 1967 en Houston, Texas. Por si había poca tensión, Ernie Terrel se había
referido a Ali por su nombre de nacimiento, Clay. Dado que Ali había escogido ese nombre por
consideraciones muy específicas consideró la confusión un desprecio. Terrel juró siempre que no
era así, que él solo le había llamado por el nombre por el que conocía desde amateur a Ali porque
le costaba llamarlo de otra manera, pero Ali lo sometió a un castigo tremendo en el ring, intentando
—y consiguiendo— humillarlo en cada lance de la pelea y preguntándole a cada poco «¿Cómo me
llamo, tío Tom? ¿eh? ¿cómo me llamo?».
—¿Tu crees que hubo intención en lo de Terrel? Aún muchos le llaman Cassius Clay —preguntó
Juan Gordal a nuestro protagonista.
—Bueno, yo creo que Ernie Terrel intentó picarle antes de la pelea, pero sin reparar en que para
Ali era un asunto mucho más importante de lo que él pensó. De todas formas las esquivas que
hace, que han dado hasta para gifs son tremendas.
—Era un campeón del mundo y había defendido el título, Terrel no era un piernas, pero Ali juega
con él de una manera increíble. Y no le daba el golpe de gracia para seguir humillándolo.
—Al final del séptimo asalto Terrel sigue en pie de milagro.
—Lo que no se puede dudar es que es una de las peleas más significativas de la gran era de los
pesos pesados.
—Claro que no, hay que verla.
Y como siempre, este blog les ofrece la pelea para que ustedes juzguen. Superioridad pugilística de Ali, fintas, nombres... ¿Ustedes qué opinan?