miércoles, 1 de abril de 2026

Aplazamiento de las torrijas

 


¡Qué orgullo el

que sentía Fran

viendo su obra

de las tres

últimas horas!

Allí, ante sus
ojos estaban

las torrijas que

había preparado, el almíbar que les echaría y algo de la leche
aromatizada y sazonada que había usado para empapar el pan. Ahora quedaba lo más
difícil, recoger la cocina tras el uso de pan, huevos, sartenes, mucho aceite, y botecitos
varios de canela y otras especias dulces.
ojos estaban las torrijas que había preparado, el almíbar que les echaría y algo de la leche
aromatizada y sazonada que había usado para empapar el pan. Ahora quedaba lo más
difícil, recoger la cocina tras el uso de pan, huevos, sartenes, mucho aceite, y botecitos
varios de canela y otras especias dulces. Sin embargo todo esto era mucho más
llevadero pensando en lo bien que quedaría con sus hermanos y con quien probara sus
torrijas. Pensó primero en echar ya el almíbar y el azúcar y canela que le agregaba a su obra,
pero pensó que seguramente el almíbar aún estaría caliente y además el pan y la humedad
borrarían todo resto de los ingredientes sazonadores. Se dedicó entonces a recoger la
cocina y al acabar volvió a observar su fuente de dulces propios de aquella época y el
almíbar. La leche que había sobrado, pensó, sería un excelente desayuno o merienda para
el día siguiente. Fran ya tiraba cada día suficientes desperdicios en su trabajo como para
desaprovechar esa leche aromatizada. Así que lo guardó todo y esperó a que Juan y
Carolina volvieran de sus quehaceres. Cuando acabaron de tomar el pescado de la noche,
nuestro protagonista les anunció el postre especial.

Pues es una suerte que tú sigas haciéndonos las torrijas⸺comentó Carolina.Pero están un poco secas, ¿no?⸺se quejó Juan.Tranquilos. Ahora les echo el almíbar.


Nuestro protagonista acudió a la cocina donde lo había dejado y se preparó para remojar
el postre pero... no podía creerlo. El almíbar presentaba una capa de algo que parecía aceite
sucio en la superficie. Fran no daba crédito.

¿Por qué tardas tanto?⸺preguntó Juan.Es que el almíbar se ha estropeado dijo nuestro protagonista.


Los tres hermanos intentaron sacar esa capa superficial del líquido edulcorante sin
conseguirlo. Al final Fran tuvo que asumirlo:

No se puede arreglar. Hay que preparar otro almíbar.¡Joder, Fran! ¿Nos quedamos sin torrijas hasta mañana?⸺dijo Juan. Bueno, el almñibar se hace rápido y fñacil⸺intervino Carolina.Sí⸺admitió nuestro protagonista⸺pero habrá que enfriarlo.Déjalo tapado esta vez y que no le caiga nada⸺dijo Juan⸺. Pero ahora nos
quedamos sin torrijas.
Bueno, pero mañana estarán, no te pases con él ⸺dijo Carolina. Fran también pensaba que ese accidente tendría arreglo en algunas horas, pero se fue a
dormir rumiando su sensación de fallo tremendo ante sus hermanos. Por lo menos, cuando
la tía Maria Cristina, Coralia, Rafael, y el resto de gente de fuera de la casa que probaría
las torrijas se las llevara a la boca ya estarían en condiciones.