lunes, 25 de mayo de 2026

Pantallazos

 


Carolina realizaba 

aquella actividad

 con goce y

 fruición. Fran lo 

observaba con asombro.


Yo es que creía que mi móvil no podía hacer capturas. Lo que hiciste el otro dia me está 

siendo muy útil para muchas cosas—explicaba Carolina riendo como un niño con zapato

s nuevos.

¡Joder, Carol! Ni que fueras uno de los viejecillos que llaman al servicio donde trabajas.

Estoy pudiendo enviar datos, imágenes... Me viene muy bien.


Hace algunos días, Carolina le había escrito a Fran por el móvil hablándole de cómo

 rellenar un formulario. Cuando Fran le dijo que mejor le enviara una captura ella dijo

 que no podía hacerlo, razón por la cuál Fran le pidió el móvil para hacerle una demostración.

 Carolina desde entonces parecía haber descubierto la octava maravilla del mundo. Desde

 entonces se había obsesionado tanto que le mandaba capturas hasta cuando no era necesario.


Es que te ahorra todo. En lugar de explicar datos, procedimientos... Haces un pantallazo y

 ya está comentaba Carolina.

Que sí, Cárol. Que yo llevo mucho tiempo haciendolo. De verdad, que no es nada

 extraordinario.

Es que mira. Estás tú pidiendo algo por internet y de pronto, puedes hacer una captura

 de la página y ya te entienden del todo.

Que si, Cárol, pero de verdad, que esto no da más de sí. Si quieres otro día te explico 

cómo hacer fuego con dos piedras o que el agua moja.

Es fascinante. ¿Y la tia Maria Cristina sabe esto?

Explícaselo tú. Y aver si luego te empieza a mandar capturas hasta de su fondo de

 pantalla y tienes que volver sobre ellos.

¡No se me había ocurrido! Voy a hacer pantallazo de mis escritorios del móvil.

Madre mía. Te has velto adicta al mópvil de la forma más absurda.




No hay comentarios:

Publicar un comentario