miércoles, 21 de enero de 2026

Inexplicable despiste

 

 

¿Cómo has
podido caer en
 ese timo para
 ancianos muy 
ancianos tú?—preguntó Fran 
a Juan GordalBueno, no han llegado a quitarme nada, pero como me pidieron eso en una página donde 
solía comprar...

Juan había metido nada menos que el PIN de su tarjeta bancaria intentando hacer una
compra en una página de cómic. Era un timo muy burdo, de los que dicen que nunca
debe caer uno en ellos, que si una página web te pide tales datos desconfíes. Pero Juan
había caído.

He tenido que dar de baja mi tarjeta en cuanto me he dado cuenta. Del banco han dicho 
que no han llegado a tocar nada de mi dineroYa, pero ahora resulta  que mi tarjeta es la que debe pagar las cosas una semana. Las
 mías y las tuyas, aunque te envíen la nueva. No te dejes timar con la mía, ¿eh?Yo no sé dónde me he metido, conozco a gente que vende por esa página y he 
preguntado. Y todos lo mismo, que eso jamás lo piden, que una cosa es el número de 
la tarjeta y otra el PIN...Y habías comprado miles de veces tebeos y de todo por ese medio. Es que cuantas más 
vueltas le doy más increíble me parece.No me lo digas más, ya me he fustigado yo suficientemente.


Por la tarde los dos hermanos hicieron la compra de la semana y Fran la pagó. Por suerte
ese incidente había tenido lugar después de que él consiguiera su nuevo trabajo.

Ahora llevo dos días pagando yo la compra. A ver si te envían pronto la tarjeta.Iba a encargarme ahora un reloj de Corto Maltés para mi cuarto. Pero esperaré a que 
me la manden.Haz lo que quieras, pero no dejes que te timen ni con tu tarjeta nueva ni con la mía. Todo
 lo demás me da igual.


No hay comentarios:

Publicar un comentario