⸺Venga, Fran. Ya
has dormido bastante. Despierta⸺dijo 4Carolina Gordal anuestro protagonista. ⸺Si hoy no tengo
trabajo...⸺respondió Fran hasta que calló en la cuenta⸺¡Ah, claro, que es día de los Reyes.
Una vez despierto, nuestro protagonista se encaminó al salón y allí vio los tebeos que
había pedido y de rebote los regalos para sus hermanos.
⸺No sé yo, ya tenía un gorro⸺observó Carolina. ⸺A mí, en cabio, los pins me han gustado mucho⸺comentó Juan Gordal ⸺Los has descubierto últimamente. Un regalo ideal para los reyes. ⸺Como lo serían para ti las plantas si no te empeñaras en cultivarlas tú y se te
pudieran regalar ahora. ⸺Yo no me quejo. Para los tíos Paco y Maria Cristina tenemos lo acordado ¿no? ⸺Sí, y ahora vendrá la tía. ⸺¡Seguro que nos regala camisetas y pijamas! ⸺Bueno, los regalos los traen los Reyes, cada uno que acepte lo que venga. ⸺Eso es ⸺dijo Fran⸺. Pero echo en falta otro regalo importante. ¿Dónde
está el roscón? ⸺No lo hemos traído aún. Tenemos que ir a por él. ⸺¡Coño! ¡Una cosa que no depende de los Reyes y es lo que no está! ⸺Bueno, luego iremos, Fran.A eso del mediodía, Fran y Carolina bajaron a la pastelería del barrio y encontraron
una enorme cola de gente y los roscones muy caros.
⸺Bueno ⸺dijo Fran⸺. Valiosa lección que también nos traen los reyes: no hay que dejar nada al azar. ⸺Vale, Fran. Pero Felices Reyes. ⸺Felices Reyes pero no les dejemos todo a ellos. Y ahora a atender a tía Maria
Cristina.Y no os olvidéis de los libros y juegos para Rafael y Coralia.⸺De eso sí se acuerdan los Reyes.


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