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lunes, 15 de junio de 2026

Sufrieron por su arte

 


Llegó aquella famosa escena de Acorralado: Sylvester Stallone se rompió de verdad una costilla cayendo sobre las ramas de esos arboles. El grito que se le oye en la película es de dolor real. Fran, Juan y Coralia observaban la escena desde el sillon.


Por lo menos han dejado el grito original. Ya me imaginaba yo algo así como «¡Oh, Dios mio!»—comentó Juan.

Me sé otras escenas que salieron así de casualidad, como la de IndianaJones huyendo de la piedra enorme, que se tropezó Harrison Ford y dejaron el tropezón porque quedaba más guay—añadió Fran

Y yo oí la de Apocalypse Now, con Martin Sheen destrozándose la mano en el espejo—comento Coralia.


No eran popcas las películas donde un accidente o el retorcimiento del director convertían la actuación en realidad. Algunas muy desagradables, como en El Último Tango En París, o la de Alien que comentó Fran:


Ridley Scott organizó el desayuno del equipo de verdad sin decirles que el bicho saldría del pecho de John Hurt. Ponen cara de asombro real.

Hay muchas veces que nos asombramos y pensamo que qué bien actúan y las están pasando negras de verdad.—comentó Coralia.

Bueno, Fran, peor es en el Pressing Catch que tú veías donde encima nos reíamos cuando había lesiones de verdad y golpes reales.

Es que allí incluso se buscaban los golpes. Pero el caso más curioso que conocí yo es el de Martes y Trece en el sketch del café tacilla, donde Josema Yuste se estaba quemando las manos con un cadé hirviendo de verdad.

Joder, vamos a dejarlo, que hemos pasado de Spielberg a Martes y Trece. Pero sí, casos hay de gente que sufre por su arte.



lunes, 9 de febrero de 2026

El flan que nadie quiso

 


Fran extrajo aquel
 flan del horno y
 lo contempló
 con delectación.
 Aquel día iba a 
venir a
 comer Coralia 
y se había dado 
la extraña
 coincidencia de que todos en casa estaban libres. Si el flan quedaba bien, Fran conseguiría 
un tanto insuperable. Al pasar y dejar el flan en 
la nevera observó los ingredientes que había utilizado. Leche, huevos y azúcar, por 
supuesto, vainilla, coco rallado y caramelo. Tenía en mente que debía pensar otros sabores
para darle la próxima vez que hiciera un flan, pero aquella vez iba a quedar magnífico.
¿Eso no tendrá que enfriarse? —dijo Carolina cuando llegó.Bueno, lo dejamos en la nevera y de aquí a que acabemos de comer tendremos un
postre estupendo—respondió Fran.Yo creo que deberías haberlo dejado hecho ayer para que hoy se pudiera comer 
bien—añadió Juan.Bueno, no te pongas a exigir encima, que t he solucionado el postre.Si Coralia te lo agradecerá, pero es que no sé si habrá tiempo.

La cuñada de nuestro protagonista llamó a la puerta cinco minutos después. Esta vez,
al contrario de como solía, no traía un cargamento de comida de su casa. Fran pensó que
disfrutaría con lo que él y sus hermanos le ofrecían.

Sólo he traído esta tarta de tres leches.

Fran observó con horror, que lo único que se le había ocurrido traer a su cuñada
aquella vez era precisamente un postre.

Bueno, Fran, nos lo comeremos mañana —dijo Juan.A mí me podrías dar uno para Rafael —añadió Carolina.¡De ningún modo!—gritó nuestro protagonista—. ¡Me lo tomaré yo como desayuno y
 merienda hasta que se acabe! Bueno, no te enfades que habrá más días.De acuerdo, pero además me voy a coger el pedazo más grande de tarta. Me lo he 
ganado. Y no sé si volveré a preparar otro flan.


martes, 6 de enero de 2026

Reyes 2026

 

 

Venga, Fran. Ya
has dormido bastante. 
Despierta⸺dijo 4
Carolina Gordal a
 nuestro protagonista.Si hoy no tengo
 trabajo...⸺respondió
 Fran hasta que calló 
en la 
cuenta⸺¡Ah, claro, 
que es día de los Reyes.

Una vez despierto, nuestro protagonista se encaminó al salón y allí vio los tebeos que
había pedido y de rebote los regalos para sus hermanos.

No sé yo, ya tenía un gorro⸺observó Carolina.A mí, en cabio, los pins me han gustado mucho⸺comentó Juan GordalLos has descubierto últimamente. Un regalo ideal para los reyes.Como lo serían para ti las plantas si no te empeñaras en cultivarlas tú y se te 
pudieran regalar ahora.Yo no me quejo. Para los tíos Paco y Maria Cristina tenemos lo acordado ¿no?Sí, y ahora vendrá la tía.¡Seguro que nos regala camisetas y pijamas!Bueno, los regalos los traen los Reyes, cada uno que acepte lo que venga.Eso es ⸺dijo Fran⸺. Pero echo en falta otro regalo importante. ¿Dónde
 está el roscón?No lo hemos traído aún. Tenemos que ir a por él.¡Coño! ¡Una cosa que no depende de los Reyes y es lo que no está!Bueno, luego iremos, Fran.

A eso del mediodía, Fran y Carolina bajaron a la pastelería del barrio y encontraron
una enorme cola de gente y los roscones muy caros.

Bueno ⸺dijo Fran⸺. Valiosa lección que también nos traen los reyes: no 
hay que dejar nada al azar.Vale, Fran. Pero Felices Reyes.Felices Reyes pero no les dejemos todo a ellos. Y ahora a atender a tía Maria 
Cristina.Y no os olvidéis de los libros y juegos para Rafael y Coralia.
 ⸺De eso sí se acuerdan los Reyes.



miércoles, 31 de diciembre de 2025

¡Feliz 2026!

 


Después de volver del trabajo, Fran compró los últimos artículos necesarios para
la fiesta de fin de año: el buey de mar, que no podía faltar en navidades en las
cenas de nuestro protagonista y el Baileys. Se dispuso a preparar la cena cuando
Juan le comentó:

Cada vez esto se pasa más rápido. Entramos
 ya en la segunda mitad de la década de 2020.Y además en esta década los años parecen
 ya de ciencia ficción. ¿Había alguna en 2026? 
Seguro que sí, pero yo no me acuerdo. Recuerdo que Robocop se supone que ocurría en dos años,
 en 2028.Y por el camino que lleva el mundo tampoco parece ya tan de fantasía.Puestos a cosas futuristas podríamos tener un robot de limpieza, que me he pasado toda la
 tarde limpiando—intervino Carolina—. Aquí hay cosas que no cambian.Sí, y que sigan así, porque yo con mis dos hermanos estpy dispuesto a pasar siglos si es 
necesario—dijo Fran.Oye, y va a venir a cenar Coralia—intervino Juan.Y yo ahor atengo trabajo seguro para una temporada—añadió nuestro protagonista.Bueno, pues la distopía de Robocop, cuando llegue, nos pillará incluso mejorando nuestra
 situación personal—dijo Juan.Sí, pero ayudadme a ordenar todo un poco —sentenció Carolina.


Por supuesto, mientras los hermanos disponían todo para aquella fiesta, comenzaron a llegar
los habituales mensajes de felicitación del primo Mario, de Marcelo, de Julian...

Bueno, una vez más se ve que todavía quedan muchos lujos para celebrar el año—afirmó 
nuestro protagonista.Y tenemos trabajo, pareja...—añadió Juan¡Pues celebremos a lo grande y brindemos por muchos años más!—exclamó nuestro
 protagonista.Y que la progresión siga—apostilló Carolina.

Y en ese momento, Coralia llegó y trajo un auténtico festín para la cena de los gordal palacios.Cada vez mejor —dijo Fran— ¡Feliz 2026 nada distópico!


miércoles, 24 de diciembre de 2025

Nochebuena 2025

 

 

Bueno, pues
después de 
trabajar hoy, 
ya estoy lista 
—dijo Carolina
 Gordal al llegar
 a casa 
a las siete de 
la tarde.Pues nos vamos a cenar a casa de Tía María Cristina —respondió nuestro protagonista.En cierto modo reconforta ver que a pesar de todo seguimos teniendo familia —comentó
 Juan Gordal.Pero era mejor cuando comprábamos para nosotros la cena y la preparábamos aquí —dijo Fran.

En otros tiempos nuestro protagonista hubiera dispuesto embutidos, algún marisco y un
asado de grandes dimensiones y buen aspecto. Sabía que la cocina de tía María Cristina
tiraba por otros derroteros.

Bueno, Fran, en Año nuevo quizás lo hagamos así, pero somos tíos adultos y nos tenemos 
que amoldar a lo que hay.Intentaré quedarme con lo que seguro que nos enviarán Coralia y Rafael.Tendremos que hacerles en casa de La tía un vídeo y saludarlos.Y se sumarán la tía y el Tío Paco, supongo —dijo Fran.

 En ese momento al móvil de nuestro protagonista empezaron a llegar las felicitaciones 
de Marcelo, Abadía, Julián... ¿Sabéis qué? En otro tiempo me estaría pillando una gran trompa con ellos. Beberé a 
su salud —dijo Fran¡Claro que sí! Y seguro que el tío Paco se suma gustoso —respondió Juan.Y aunque nos van a poner aguacates de esos de la Tía María Cristina no faltarán los 
mariscos y el asado. Seguiremos muchos años disfrutando esto —intervino Carolina.Por supuesto. ¡Feliz navidad, hermanos! Y tíos, y amigos, y primos, y todo el que lo 
merezca.¡Y por muchos años!—respondieron a coro Juan y Carolina.


miércoles, 1 de octubre de 2025

Licores gallegos

 


Por fin era sábado
 y Fran observaba
 el botín que 
entre su cuñada
 Coralia y Carolina
 Gordal le habían traído de Galicia: las dos, sin proponérselo habían juntado varias
 botellas de distintos tamaños con diversos orujos y licores. Había el orujo más
 típico para después de las comidas, licor de café del que tantas veces se veía 
en lugares de gastronomía gallega, varios tipos de cremas con diferentes 
sabores... Fran había decidido, con buen acuerdo que sólo tomaría alguno de esos
 brebajes los fines de semana. Si tomaba uno cada día iba a acabar cocido, aparte
 de que aunque eran muchas botellas le iban a durar poco. Una de las botellas 
pequeñas le llamó especialmente la atención: una crema licor de cereza y chocolate 
de color rosado. Era como si se hubiera diluido un bote de pintura rosa en una botella
 de Baileys. Pues comenzaré por este, se dijo Fran. Descorchó la minibotella y
 pretendió servirse medio vaso, no más del brebaje. Pero al volcar el contenido en 
el vaso noto, con sorpresa, que medio vaso justo era el contenido de la botella. Una 
vez servido no quedaba otra que bebérselo. Fran lo hizo y notó el sabor, extraño pero 
agradable de aquella crema. Pedro después se quedó observando la botella vacía 
pensando que ya se había ventilado una, que cada botella le iba a dar para muy poco y 
que, encima, no había dejado nada para sus hermanos. Eso trajo consecuencias cuando
 llegó Juan Gordal.
¿Ya te has pimplado una de las botellas? Seguro que ni la has saboreado, te la has metido
 para el gaznate, y hala, una menos —le dijo Juan Gordal—. No sé ni para qué se molesta 
Coralia.No te preocupes por eso, que te conozco y a ti no te hubiera gustado. Pero no he ido a 
pimplármela, es que había menos de lo que yo pensaba.Era una minibotella, o sea que sabías perfectamente lo que había. No me engañes.  Pues tú 
sabrás si te bebes todo a esta velocidad cómo vas a acabar de cocido. Voy a cogerme una 
botella de orujo grande antes de que tú acabes con todo.Que no, coño. Te digo que la abrí y además pensaba que Carolina tenía que probarla...


Hablando de Carolina en ese momento entró por la puerta y los dos hermanos la pusieron al
día de sus problemas. La mayor de los Gordal palacios casi lloró al oírlo.

¡Joder, Fran! Te había dicho que quería probar esa, la rosa, y te la has pimplado en un momento.
Eres un alcohólico y un acaparador.

  Pues va a ser verdad que al final el alcohol sólo trae problemas, se dijo por lo bajo nuestro 
protagonista. 


jueves, 25 de septiembre de 2025

El molesto Favalli

 


Pues dice Coralia que
le ha tomado más
 manía que a 
ningún otro 
personaje de
 cómic —comentó
 Juan Gordal a 
nuestro protagonista.Bueno, es que es un
 cenizo. Es el típico chafardero disfrazado de realista —respondió nuestro
 hombre. 

Los dos hermanos hablaban de Alfredo Favallí, el amigo de Juan Salvo, protagonista
principal de El Eternauta, descrito como un eminente físico, pero también gran conocedor
de la psique humana o, como se ve en el cómic y la serie, de cualquier especie pensante.
En la historia de Oesterheld, Cada vez que los personajes supervivientes de la extraña
nevada de Buenos Aires parecen haber superado un peligro, una y otra vez la voz de
Favalli les previene del siguiente movimiento de los invasores extraterrestres y de nuevos
desastres que se ciernen sobre ellos. Y ese comportamiento, por supuesto, se

reproduce en la serie televisiva

Además lo dice siempre en tono pedante, como dánose aires —continuaba Fran.Yo no lo había pensado así, para mí sólo era un tío muy listo y que al final acaba 
teniendo razón.En mi opinión es un personaje interesante de cara a mantener el suspense de la trama, 
pero parece el típico cuñado cenizo, con la diferencia del lenguaje.Puede que tengas razón, pero en miles de tebeos y series he visto personajes que son
 auténticos canallas y que parece que a Coralia no le molestaban tanto.No se trata de que sea bueno o malo, un tío que no deja de poner peros y anticipar
 catástrofes e forma agorera es molesto.Bueno, puede que tengas razón. Ahora vamos a pasar a otra cosa. No puedes 
estar sin u  trabajo fijo más allá de la semana que viene. Porque un parón en tus 
proyectos te va a amargar, nos va a hacer gastar dinero y no estamos para ello.Mira, ¿ves? Esto es exactamente lo que decía Coralia.Bueno, pero no dejes de pensar en ello porque has acabado el contrato y no puedes
 permitirte ni un segundo de relajación.Bueno, no te pases, porque si esto carga en un personaje de ficción, imagínate en
 la realidad. 


miércoles, 6 de agosto de 2025

Un trabajo de una semana

 


Sí, por fin lo había conseguido nuestro protagonista. Aquel trozo era el último
vestigio de la tarta de San Marcos casera que Coralia había llevado al domicilio
de los Gordal Palacios por el cumpleaños de nuestro protagonista. Cuando la vieron
todo el mundo quedó muy gratamente sorprendido por lo bien hecha que estaba, y
también, algo menos, por su tamaño. No por pequeña, sino por todo lo contrario,
esa cantidad de pastel era a todas luces demasiada para los tres hermanos.

Tendréis para varios días —comentó Coralia.Yo al menos. No sé si mis hermanos colaborarán —respondió Fran—. Muchas gracias, 
cuñada.

Al comenzar la semana, lunes, Fran se sirvió un bien pedazo para desayunar. Entraba
todavía muy bien aunque, sólo de pensar en ese pedazo y lo que quedaba, nuestro
protagonista ya se veía abrumado.

Deja algo para los demás, que te estás poniendo bolita —le dijo Juan.Coged cuando queráis —respondió Fran.Ya cogeremos.

 Pero dos días más tarde, parecía que salvo los desayunos de Fran nadie tocaba allí.
Encima cada vez que Juan o Carolina le veían coger tarta le soltaban lindezas del estilo de:Te das todos los caprichos —le gritó Carolina—yo no la he probado desde el día en que 
la abrimos.Coño, pues aún queda una porción. No lo digáis y cogedla.


Pero llegando ya al viernes, nuestro protagonista observó que ninguno de sus hermanos
había consumido ese remanente de la tarta y se decidió a comérsela él. Ocurrió lo
previsible, y la tarta ya había perdido la frescura de cuando llegó. Pero aún seguía buenísima.

Bueno, pues ya se acabó. Agradécesela a Coralia de mi parte, Juan —sentenció nuestro
 protagonista.Ya se lo agradecí, si estaba muy buena. Pero podías habernos gardado algo —respondió su hermano.Y hasta ya reseca te la has comido tú. Eres un gumias y así te vas a poner de cebón —intervino
 Carolina.Yo a veces dudo de si me tomáis el pelo o de verdad me echáis broncas por lo que me las echáissentenció nuestro protagonista—. La próxima vez que Coralia me haga una de tamaño
 individual y todos contentos. 

jueves, 17 de julio de 2025

Cumpleaños 2025

 

 

¡Joder!—dijo
 nuestro 
protagonista—. 
Parece mentira 
los años que
 voy cumpliendo.Bueno, no te 
quejes, que sigues
 siendo el más joven aquí —le contestó Carolina.Y además también esta edad tiene sus ventajas. Tienes dinero, puedes tomar 
decisiones...—respondió Juan.

Aquel año, como siempre, los Gordal Palacios estaban reunidos para celebrar tan
importante ocasión. Fran hacía balance de lo que había conseguido a su edad.

El Marcelo tiene una niña y una casa, Julián está en México... Bueno, yo trabajo y tengo
 casa, pero sigo sin cumplir mis ilusiones.Bueno, pero sigues aquí para perseguirlas —dijo Carolina—. Además vas a recibir todos
 los regalos que querías.Y por lo menos ahora, con una fuente de ingresos, puedes comer y tener una base para
 intentar desarrollar tus fantasías.

En ese momento llamaron a la puerta. Juan abrió con mucha alegría. Era Coralia, que
traía un regalo muy especial a nuestro protagonista:

¡Pero si es una tarta tres leches! —dijo este.Era lo que querías y yo no fallo—respondió ésta.¡Joder, Juan, ya puedes cuidar a esta mujer!Y tú conseguirte una.Vale, tarea pendiente para antes del próximo cumpleaños. Pero bueno, ya veo que unos 
han llegado, otros se han ido... Pero los cumpleaños se siguen celebrando.Para eso están y peor si no se celebran, Fran —sentencio Carolina.


miércoles, 25 de junio de 2025

Los 50 de Juan

 


Pues la verdad
 es que estoy 
sorprendido 
porque no 
creía que 
fuera a llegar
 a los 50 años 
y
 de llegar no me
 imaginaba limpiando cocinas—dijo Juan Gordal al llegar a su cumpleaños.Bueno, pues la verdad es que tienes trabajo, a la Coralia y estás bastante bien teniendo en
 cuenta tu edad, así que anímate. Todavía puedes escribir esos guiones de cómic y llegar 
lejos—le contestó nuestro protagonista.Siempre tienes que ponerte a llorar y dar pena. Estás mejor de lo que has estado en muchas 
épocas de tu vida—añadió Carolina.Yo esperaba tener varios libros publicados, ser una leyenda y fumar y beber como un cosaco.Eso son estupideces que no sólo joden la salud sino que deprimen. Seguro que por eso has 
estado y sigues casi siempre estando de bajón sin ver nada positivo—habló Fran—. Además
 de que beber de vez en cuando, de modo asumible, sigues haciéndolo, aunque en mucha
 menos cantidad, y si quieres fumar ahora puedes hacerlo, ocasión más especial no la habrá.Bueno, iremos esta tarde con Coralia a tomar algo. Y también puede venir Carolina con el 
 Rafael ese.Ya ves, y yo, que soy el más joven, soy el que sigue sin comerse una rosca —dijo nuestro
 protagonista.No sé yo si estaba mejor sin trabajo y sin pareja.Bueno, pues entonces dejamos de salir esta tarde.No, eso no. Lo que no admito es que ni una cosa ni la otra.¡Qué susto! Creí que este era capaz de ni celebrarlo—dijo Carolina—. Con lo que tenía 
preparado...¿Qué? Dímelo—inquirió Juan.Lo verás esta tarde —respondió la hermana mayor de los gordal palacios.

Aquella tarde toda la familia se reunió en la cafetería del barrio. Tomaron varios cócteles,
como era el deseo de Fran. Y Carolina le dio un paquete grande con lo que sería su regalo
de cumpleaños.

¡Una edición especial del Eternauta!¡Muchas gracias, Carolina! —dijo Juan con la ilusión
 de un niño abriendo sus regalos de los reyes.

 Posteriormente recibió una edición de Ilion por parte de Coralia, un reloj de Blake y 
Mortimer de nuestro protagonista y embutidos por obra y gracia de Rafael. De pronto el ánimo 
de Juan había subido varios enteros.Bueno, igual por vosotros sí que vale la pena cumplir años.Muchas felicidades, Juan —sentenciaron al mismo tiempo Carolina y nuestro protagonista. 


jueves, 1 de mayo de 2025

El mejor preparado


El tremendo apagón se ha debido a una situación sumamente inusual, hasta el

punto de que no había sucedido nunca en España. Los expertos lo denomina 0
absoluto. Durante un momento en España no se ha producido nada de electricidad.
Las autoridades reiteran su llamada a la calma y afirman que esperan restablecer
el fluido eléctrico en un plazo de entre seis y diez horas.

La radio con la que nuestro protagonista oía normalmente los partidos de fútbol
no dejaba de transmitir esta información. Últimamente en el planeta y en el país
de Fran estaban ocurriendo muchas situaciones insólitas. Por lo menos el tenía
comida que no necesitaba cocina y radio, con lo que estaba pasando el trago
mucho mejor que otra gente. La verdad es que estaba con mucha tranquilidad en su
casa esperando a Juan, que aquel día trabajaba. Carolina es aquel momento estaba
lejos del hogar, de vacaciones. Fran había pensado llamarla pero tampoco las
comunicaciones funcionaban. Cuando por fin llegó Juan Fran se sorprendió al ver
de su brazo a Coralia.

¿Pero tú qué haces aquí? —preguntó asombrado nuestro protagonista.Me he preocupado por vosotros. Como tampoco se podía llamar al timbre ni al portero 
automático llevo un rato esperando abajo —respondió la gallega.Menos mal que os veo a los dos —dijo Juan—. Estaba asustadísimo, la guerra a punto de 
empezar y yo sin poder hablaros.¡Bueno, también el otro!—exclamó nuestro protagonista—. A ver, no hay nada confirmado. 
Vamos a esperar que sea un apagón y todo se restablezca. Pues la gente está por la calle agolpándose para comprar comida y, más sorprendente 
aún, radios a pilas.Entonces somos los mejor pertrechados porque tenemos fiambre, pan, tomate y una radio. 
Por una vez hemos sido más previsores que el resto. Y sin habérnoslo propuesto ni 
comprado ningún  kit. ¿Queréis un sandwich? —preguntó nuestro protagonista.Yo sí, muchas gracias. Ahora que estáis bien tengo hambre —dijo Coralia.Yo ahora no puedo comer. Esto es el primer paso. Esta noche bombardearán —intervino Juan.

Entonces la radio dijo que la comisión europea había hablado sobre aquel incidente y no
constaban indicios de un ciberataque, aunque no descartaban ninguna hipótesis aún.

Para ser una guerra es bastante floja —dijo nuestro protagonista.Esperarán a la noche, buscan el efecto sorpresa —insistió Juan.Bueno, de momento, como hemos dicho, ha dado la casualidad de que a nosotros nos ha 
pillado muy bien preparados. Y la gente hace colas y tal pero tampoco los veo con pánico
 —comentó Fran mirando por la ventana.Joder, sólo te falta decir que estás a gusto.Qué quieres que te diga, para mí, estar a resguardo en esta situación es la leche. Me siento
 como bendecido —sentenció nuestro protagonista. 

El apagón duró hasta las nueve y media de la noche en el barrio de Fran y todo volvió a la
normalidad. Pero al irse a acostar aquella noche todavía se regocijaba en haber sido el mejor
preparado en una situación límite. Y sorprendiéndose de que la gente necesitara una situación

límite para apreciar la radio que tanto y tan bien le entretenía e informaba a él.




martes, 7 de enero de 2025

Se me pondrá cara de ternera

 

 

Nuestro protagonista
 pensaba qué iba a 
preparar aquel día
 entre todo lo que 
tenía en la 
nevera para la
 comida de 
varios días: tenía 
albóndigas, varios pescados, algunos congelados, huevos... Al final se decidió por hacer
 un estofado y lo tenía preparado cuando llegó Juan Gordal. 
Pues te lo agradezco, Fran, pero he quedado a comer con Coralia—dijo el mayor de los
 hermanos al entrar.Bueno, pues no pasa nada. Comeremos Cárol y yo y tú lo cenarás si acaso.


Nuestro protagonista pensaba en cómo dar salida a aquel guisote mientras tomaba su ración.
Incluso después de que Carolina comiera su parte iba a quedar bastante para guardar. Por fin
llegó Carolina y Fran le sirvió.

Te lo agradezco mucho, Fran, pero es que he estado en casa de Rafael y me sirvió estofado
 también. Me voy a hacer unos huevos.

 Fran en seguida se dio cuenta de algo más:Y para la noche tampoco querrás ¿verdad?Pues no, lo siento mucho, pero es que de verdad que me sale el estofado por las orejas.

Nuestro protagonista empezó a descongelar unos pescados para hacer para la noche, pero
no dejó de pensar en que él y Juan darían algo de salida a aquella comida.

Buf, yo he comido mucho con la Coralia, Fran. Creo que no cenaré nada.

Aquí nuestro protagonista se dio cuenta de que sólo él iba a tomar ese estofado. Si sus
hermanos se habían hastado en una comida, él no podía tirar esa cantidad que quedaba
en la olla. Pues se me va a poner cara de ternera, pensó para sí Fran. Y luego quedarán
huevos, pescados, congelados...



viernes, 20 de diciembre de 2024

Navidad 2024

 


Aquella Nochebuena era especial para Fran, Carolina y Juan. Evidentemente esa noche
se iba a echar mucho en falta a las figuras familiares que otros años habían estado
a la mesa. La tía María Cristina les había invitado a celebrarlo con ellos.

No será lo mismo pero bueno, tendremos 
a la familia a la mesa y estaremos un año 
más —comentó Fran.Papá y mamá hubieran estado muy 
contentos en esta celebración —dijo emocionada 
Carolina—. Nos acordaremos de ellos.Y lo peor es que ya en casa no tenemos a nadie más mayor que nosotros. Nos hemos 
quedado para todo en primera línea —terció Juan.



Al llegar a casa de la tía María Cristina y ver el Belén los hermanos sintieron cierta melancolía,

pero sin embargo la mesa que los tíos tenían puesta les levantó el ánimo. Y también el tío
Paco con su botella de vino sobre la mesa:

¡¿Pero que no van a beber aquí mis sobrinos o qué?!¡Pasa un poco! —dijo nuestro protagonista.Os vais a emborrachar antes de la cena —comentó Juan.Pasa tú también y ven aquí.

Y así mientras ponían sus puntos de vista en común, mientras cenaban marisco, pato,
varios deliciosos embutidos, le moral de los hermanos fue subiendo. Y más cuando
comenzaron a llegar mensajes a sus móviles: del primo Mario, de Marcelo, la Coralia...
Sí, aun ese año el calor de los suyos se dejaba sentir. La tía Maria Cristina volvió a recordar
en la cena a Doña Marta Palacios y todos los ausentes. Y Fran sentenció:

Disfrutemos muchos años, que es el mejor homenaje que podemos hacerles. Ellos querrían
 estar aquí. No lo estropeemos los que podemos. ¡Feliz Navidad, familia!¡Feliz Navidad! —gritaron todos los presentes. 


jueves, 15 de agosto de 2024

Juan y el oráculo matriarcal

 

 

Hasta luego, me
 voy con la Coralia
 —dijo Juan Gordal
 al salir de casa.Que lo pases bien. 
Hay que ver qué 
bien te ha venido
 la gallega esa
 que ahora te 
mueves y vas a 
sitios y todo —le dijo Juan Gordal.

Coralia era una chica a la que Juan Gordal había conocido de una manera un poco accidentada.
Después de un tiempo de citarse a la distancia, por fin esta moza había venido a Madrid por
motivos de trabajo y ella y Juan se veían muy a menudo y avanzaban en su relación. Fran lo
veía con grado, porque Juan había salido de su bucle autocompasivo.

Lleva limpia la colita y todo, que luego todo son disgustos —le dijo Fran a Juan.Hombre, que ya se me ha ocurrido, mira cómo voy —comentó Juan.

 Pero una tercera persona observó la escena y tenía su propia visión:Juannohagascasoalasgroseríasquetedicetuhermanoperocámbiateesospantalonesqueaellanolevana
gustarnopuedesverteconellaasíponteunosmásoscurosquetequedaránmejoryaesrotienesqueirtanguapo
comotúeres... —comentó Doña Marta Palacios
 

Los dos hermanos se quedaron parados al oír a la matriarca de los Gordal Palacios intervenir. Por
último Fran, recordando sus experiencias con las voces matriarcales sobre ropa comentó:

Hazle caso, Juan, las señoras de cierta edad no fallan cuando hablan de ropa. Tienes razón, ahora voy —respondió Juan que también recordaba aquellas otras veces en que 
las mujeres de edad provecta le dirigieron. A una matriarca en esto no se le lleva la contraria.

 Juan volvió con otros pantalones y preguntó a Doña Marta su parecer. Esta habló Yahoraéchatemuchodesodorantequenopuedesirahíconnadaquetedesluzcaconloguapoqueresytienes
quelucirtodolobienquevasporquetúpuedesserfácilmenteungalándepeliculaynopodíassalirtalcomoibas
quedabamuchapenita... —dijo Doña Marta.Y no olvides lo de la colita —repitió nuestro protagonista.Nodigasgroseríasfranquetúnoeresunpanoliynoséaquévienequedigasesascosasmejordilequedejea
estaniñaensucasaynolaabandoneporahíporquenopuedequedarselejosdecasaaleligrodecuqluieraque
andeporlacalle...Sí, mamá, tranquila que la dejaré bien —se despidió Juan.¡Como para oponerse al oráculo matriarcal!—sentenció nuestro protagonista.