Sí, por fin lo había conseguido nuestro protagonista. Aquel trozo era el último
vestigio de la tarta de San Marcos casera que Coralia había llevado al domicilio
de los Gordal Palacios por el cumpleaños de nuestro protagonista. Cuando la vieron
todo el mundo quedó muy gratamente sorprendido por lo bien hecha que estaba, y
también, algo menos, por su tamaño. No por pequeña, sino por todo lo contrario,
esa cantidad de pastel era a todas luces demasiada para los tres hermanos.
—Tendréis para varios días —comentó Coralia. —Yo al menos. No sé si mis hermanos colaborarán —respondió Fran—. Muchas gracias,
cuñada.Al comenzar la semana, lunes, Fran se sirvió un bien pedazo para desayunar. Entraba
todavía muy bien aunque, sólo de pensar en ese pedazo y lo que quedaba, nuestro
protagonista ya se veía abrumado.
—Deja algo para los demás, que te estás poniendo bolita —le dijo Juan. —Coged cuando queráis —respondió Fran. —Ya cogeremos. Pero dos días más tarde, parecía que salvo los desayunos de Fran nadie tocaba allí.
Encima cada vez que Juan o Carolina le veían coger tarta le soltaban lindezas del estilo de: —Te das todos los caprichos —le gritó Carolina—yo no la he probado desde el día en que
la abrimos. —Coño, pues aún queda una porción. No lo digáis y cogedla.
Pero llegando ya al viernes, nuestro protagonista observó que ninguno de sus hermanos
había consumido ese remanente de la tarta y se decidió a comérsela él. Ocurrió lo
previsible, y la tarta ya había perdido la frescura de cuando llegó. Pero aún seguía buenísima.
—Bueno, pues ya se acabó. Agradécesela a Coralia de mi parte, Juan —sentenció nuestroprotagonista. —Ya se lo agradecí, si estaba muy buena. Pero podías habernos gardado algo —respondió su hermano. —Y hasta ya reseca te la has comido tú. Eres un gumias y así te vas a poner de cebón —intervino
Carolina. —Yo a veces dudo de si me tomáis el pelo o de verdad me echáis broncas por lo que me las echáis —sentenció nuestro protagonista—. La próxima vez que Coralia me haga una de tamaño
individual y todos contentos. 

No hay comentarios:
Publicar un comentario