miércoles, 20 de agosto de 2025

Un cultivo involuntario

 

 

Mejor no mires esto,
Cárol—dijo nuestro
 protagonista 
comprobando que 
aquella sustancia 
tan asquerosa palpitaba.¿Pero cómo ha 
podido salir algo 
así en el 
cubertero?—preguntó 
Carolina.No lo sé, pero
 hay animales a los que les gustaba eso—contestó Fran al confirmar sus 
sospechas, que las palpitaciones eran los movimientos de larvas de algún tipo de insecto
 o artrópodo.

Los dos hermanos se habían llevado una desagradable sorpresa al intentar poner la mesa
aquel día. Al extraer un cuchillo Fran comprobó que estaba embadurnado de algo negro que
al principio creyó ser tinta de calamar, pero no habían usado este condimento en bastante
tiempo. Poco después notó un olor nauseabundo a algún tipo de putrefacción que venía
del soporte de los cubiertos, y después de sacarlos todos observó que no se sabía cómo
un caldo de algún alimento putrefacto se había convertido en aquella repugnante masa
viscosa palpitante de larvas. Nuestro protagonista volcó en cubertero en el friega platos
y todos aquellos gusanos retorciéndose mientras intentaban escapar le acabó de convencer
de que el desaguisado no tenía arreglo.

Habrá que tirar los cubiertos y el soporte—dijo nuestro hombre—. Ya compraremos en 
los chinos cuando podamos.¿Y ahora qué vamos a hacer?—inquirió Carolina—. ¿Cenar con las manos?Sí, pero primero habrá que limpiar esta repugnancia del fregadero.Pues ponte guantes y lávate muy bien las manos luego.


Nuestro héroe obedeció sin rechistar. Se frotó con jabón durante más de 20 minutos,
comprobando a cada poco que aquel cultivo no hubiera dejado rastros en sus manos.
Una y otra vez se preguntaba qué habría podido provocar aquella catástrofe. Cuando
se sentó a la mesa observó que Carolina había tomado una iniciativa:

Vamos a cenar de latas y, en mi opinión, cuando Juan llegue, no tiene por qué enterarse
 de esto. Mañana nos comeremos ese pavo al ajillo.Habrá que acordarse de comprar los cubiertos —contestó Fran.La verdad es que hoy podríamos haber tenido una cena como la de ciertas tribus 
selváticas: larvas comidas a mano.Calla, que no quiero ni pensar el ambiente donde estaban esos bichos. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario