lunes, 27 de abril de 2026

El invento

 


Fran y Juan Gordal
observaban aquel
tenderete del
Rastro. Aunque
no contenía
comics
ni libros no
lo que ellos
buscaban
habitualmente
en sus visitas
al rastro, llamó
su atención,
ya que vendía
aparatos de tecnología antigua.
Algunos parecían sacados de películas de ciencia ficción de los 60 y 70 o de
las que ahora se llaman retro-futuristas.
Ya ves los teléfonos portátiles que había—dijo Juan—. Igualitos que los i-phone de
ahora.
Hombre, pero esa evolución quizás la imaginaran. Me sorprenden más las máquinas de
escribir eléctricas.
Yo llegué a tener una de esas.

Fran observó otro aparato que llamó su atención, ya que tuvo un período de vigencia muy
corto que él conoció:

Un télex. No duraron nada. El fax podía dar imágenes y en tiempos de internet ya son
como los carruajes de caballos.
Parece mentira, el telégrafo, uno de los inventos más revolucionarios de la etapa industrial
y ya no existe—dijo Juan Gordal

Y entonces Fran vio aquel aparato. Parecía una fusión de la máquina de escribir, una tele
muy primitiva, con una de aquellas pantallas gordas y un fonógrafo. Fran nunca había visto
un aparato similar:

¿Esto qué coño es? Parece un invento del profesor Bacterio.Pues yo tampoco lo sé. Vamos a preguntarle al de la tienda.


Mientras su hermano buscaba al dependiente, Fran escudriñaba el aparato a ver si encontraba
alguna toma de corriente o algo que le permitiera deducir su uso. Al fin vino juan con el
dependiente y señalando el aparato preguntó qué era y para qué servía. La respuesta del tendero
dejó atónitos a los hermanos:

Pues si os digo la verdad, yo tampoco sé qué es, pero por mi experiencia creo que podré
venderlo por 120 euros.
Fran y Juan se quedaron como en esas escenas de anime en que todos se caen de espaldas
cuando un personaje dice algi absurdo o sorprendente. Fran comentó:
No lo toques que los aparatos de Bacterio siempre provocaban catástrofes.


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