viernes, 27 de diciembre de 2024

¡Feliz 2025!

 


Nuestro protagonista hacía una vez más balance de un año que terminaba. Y este no era un año
como los demás. A pesar de haber vivido en tiempos recientes una pandemia, no había
experimentado aquel año esta sensación de pérdida y cambio que le había traído el año que
terminaba.

Hemos perdido gente, hemos cambiado
 de trabajo, de vida... Y en general no
 puedo decir que
 me deje buen sabor de boca este año
 —comentó nuestro protagonista.Pero tampoco olvides que Juan ha
 avanzado, que tiene un trabajo y parece que le gusta, que 
yo he podido arreglar mi cuarto, y tú levantarás el vuelo, ya lo verás —le contestó Carolina.Seguro, si todos los años me hago la promesa de aprovechar el siguiente, pero este me ha 
dejado un poco de bajón.Yo he sufrido pérdidas, pero no puedo decir que me haya ido mal en general —terció Juan.Vosotros sois lo que a mí me anima.¡Claro que sí, hombre! Y ahora nos vamos a casa de la tía María Cristina a celebrarlo. Que 
esas comidas y celebraciones levantan siempre el ánimo.Y sigue quedando gente aquí.Yo creo que los próximos doce meses también lograrás tú avances importantes. Ya ves que no
 es tan difícil

 Con el ánimo un poco más alto, Fran empezó a recibir mensajes en su móvil: de Marcelo, de 
Abadía, de Julián... Al final la ilusión parecía prevalecer un año más. Y al llegar a casa de la 
Tía Maria Cristina y el tío paco, con aquellas comidas y bebidas todo se veía mejor. Tomó las 
doce uvas de siempre y se dio cuenta de que siempre quedan buenos momentos y deseos para
 abrir un nuevo año. Cuando el tío Paco, algo bebido, gritó ¡Feliz año nuevo después de las 
campanadas, Fran sentenció:Ni en este año ha faltado la alegría y las ganas de abrir el nuevo periodo. ¡Feliz 2025!

viernes, 20 de diciembre de 2024

Navidad 2024

 


Aquella Nochebuena era especial para Fran, Carolina y Juan. Evidentemente esa noche
se iba a echar mucho en falta a las figuras familiares que otros años habían estado
a la mesa. La tía María Cristina les había invitado a celebrarlo con ellos.

No será lo mismo pero bueno, tendremos 
a la familia a la mesa y estaremos un año 
más —comentó Fran.Papá y mamá hubieran estado muy 
contentos en esta celebración —dijo emocionada 
Carolina—. Nos acordaremos de ellos.Y lo peor es que ya en casa no tenemos a nadie más mayor que nosotros. Nos hemos 
quedado para todo en primera línea —terció Juan.



Al llegar a casa de la tía María Cristina y ver el Belén los hermanos sintieron cierta melancolía,

pero sin embargo la mesa que los tíos tenían puesta les levantó el ánimo. Y también el tío
Paco con su botella de vino sobre la mesa:

¡¿Pero que no van a beber aquí mis sobrinos o qué?!¡Pasa un poco! —dijo nuestro protagonista.Os vais a emborrachar antes de la cena —comentó Juan.Pasa tú también y ven aquí.

Y así mientras ponían sus puntos de vista en común, mientras cenaban marisco, pato,
varios deliciosos embutidos, le moral de los hermanos fue subiendo. Y más cuando
comenzaron a llegar mensajes a sus móviles: del primo Mario, de Marcelo, la Coralia...
Sí, aun ese año el calor de los suyos se dejaba sentir. La tía Maria Cristina volvió a recordar
en la cena a Doña Marta Palacios y todos los ausentes. Y Fran sentenció:

Disfrutemos muchos años, que es el mejor homenaje que podemos hacerles. Ellos querrían
 estar aquí. No lo estropeemos los que podemos. ¡Feliz Navidad, familia!¡Feliz Navidad! —gritaron todos los presentes. 


jueves, 12 de diciembre de 2024

La Jungla Humanana

 

 

Puede que sea
la película con
 un trato más
 machista en 
general que
 he visto
 —comentó Juan 
Gordal viendo 
aquel clásico 
de los 60 con
 Clint Eastwood.Eso es innegable. Cosas de la época, supongo. Pero el gran Clint comenzando a fijar sus clichés 
es algo que a mí me resulta curioso y agradable.

En este film un Clint Eastwood ya llegado a la primera línea del negocio pero aún con mucho
recorrido por desarrollar daba vida a un personaje de los que luego se convertirían en típicos de
su carrera: un ayudante del Sheriff de un pueblo de Arizona al que envían a Nueva York a
recoger a un fugitivo que ha sido capturado en dicha ciudad. Una vez allí, desesperado por
las trabas burocráticas que impiden que realice su trabajo decide actuar por su cuenta, con
el resultado de la fuga del prisionero. A partir de entonces comienza una persecución y un
juego a dos bandas entre Eastwood, la policía de Nueva York y la banda de malhechores
llena de acción y de giros de guión que atrapan a cualquier espectador frente a la pantalla.

La verdad es que si el personaje de Clint Eastwood no actuara por su cuenta y riesgo se 
hubiera evitado muchos problemas —dijo Juan.Lo que desautoriza un poco a quienes acusan a este tipo de películas de fomentar el desacato
 a las normas y la brutalidad —contestó Fran.Esta era todavía de Don Siegel ¿verdad? Sí, el director que construyó prácticamente todos los clichés de Clint Eastwood.Quizás sus películas resultan un poco simplonas con mentalidad actual.Puede ser, pero entretienen. Y además son fáciles de seguir y tampoco caen en la ridiculez.Aparte de todo, a pesar de la actitud patriarcal en general, la chica es una psicóloga de la 
policía que juega un papel importante.Yo, desde luego, la recomiendo para pasar un buen rato. Luego uno si quiere analiza. 
También es un poco como traer un vaquero de los westerns a los años 60.
Claro que sí. Bueno, que la disfrutes. 

Ficha de la película, aquí.

La luz cuando no hay luz

 


Fran encendió la lámpara para seguir pudiendo ver lo que le quedaba del día. Eran
las cinco y media de la tarde, pero llegando a las navidades y con ellas al
solsticio de invierno, a esa hora ya escaseaba la luz natural.

No soporto esta época que a media tarde es
 ya de noche —dijo Carolina—. No me 
extraña que la gente se deprima en esta
 estación.Es algo natural, Carolina. Lo hemos 
soportado desde el principio de la vida
 en este planeta.Pero es que no hay forma de coger luz del sol. Y encima hace un frío tremendo.Bueno, es el invierno.Sí, si será normal, pero hay hasta animales que en esta época se aletargan para no
 sufrirlo.Yo estos días tuve que poner otra manta en la cama para dormir bien. Por la noche cogía frío.Habrá que acumular reservas como hacen esos animales.Pero lo de la falta de luz sí que es una jodienda. Piensa que ahora estoy estudiando las
 oposiciones, que tú preparas lo de tu trabajo, que hay que poner bien la ropa... Y todo 
eso hay que hacerlo con luz artificial.Pues dicen que es para ahorrar luz para lo que se hacen los cambios de horario.
 Yo no sé de quién.De todas formas en invierno se sigue yendo antes la luz.

Yo lo único que sé es que quiero que esto se acabe.
A las siete de la tarde ya ambos hermanos se habían olvidado del asunto de la luz, pero
Carolina no dejaba de pensar en la llegada del verano y en salir al sol.

Todavía queda para eso, Carolina. Si quieres tomar la luz de la bombilla...No, déjalo. Pero que largo se me hace el invierno. 


miércoles, 4 de diciembre de 2024

Exigencias de trabajo

 


Pues tan contenta
 que estaba yo con
 este trabajo y 
ahora a ver si 
puedo hacerlo
 con mi
 equipo —se lamentaba Carolina Gordal.De todas formas, ¿no solían darte para estos teletrabajos el equipo las empresas?Hasta ahora sí, pero esta vez me lo han pedido a mí.

Carolina Gordal había hecho varios teletrabajos como teleoperadora y telefonista desde
que esa modalidad había adquirido presencia, con lo cuál ahora se disponía a uno más. Pero
en esta ocasión resultó que no sabía si su viejo equipo podría soportar los requerimientos de
este trabajo, y por primera vez la empresa no estaba dispuesta a suministrar ella el material.

Cada vez recortan más y exprimen más a los trabajadores y hemos llegado a un punto que
 no se sabe ya por donde tirar.Bueno, que yo sepa no te exigen manejar Big Data ¿no?No sé ni lo que me exigen, pero en todo caso, en cuanto pueda, con este o con otro trabajo
 tengo que cogerme un ordenador más moderno.La pescadila que se muerde la cola: necesitas el equipo para el trabajo y necesitas el trabajo
 para tener el equipo.¿Podría coger el tuyo que va algo mejor si me llaman?Por mí no hay problema, otra cosa es si te dará para esto, que yo tampoco lo tengo claro.Bueno, de momento lo importante es coger el trabajo.Esperemos que lo pueda hacer.¿No venían los requerimientos técnicos en la oferta?Yo no los he visto.En todo caso, lo que no es de recibo es que tenga uno que poner el material y el transporte
 para trabajar por cuenta de otro.No, pero se hace. El trabajo está cada vez más jodido. Pero está llegando ya a ser insostenible. 


Salida familiar al estilo antiguo

 

 

¡Venga, arreglaos!
 ¡Que es ahora y
 no abundan mucho
 estas oportunidades!
 —decía Juan 
Gordal al volver
 de su trabajo.Si llevamos esperando todo el día, Juan —respondió nuestro protagonista—. La que tarda 
un poco más es la Coralia.Sólo por la ilusión que te hace ya vale la pena —contestó Carolina.Vente tú también, no falles —insistió Juan.Vale, iremos todo el familión para que el niño tenga su caprichito.

Desde hacía varias semanas estaba anunciada la visita de aquél gran autor, Fauno Entrías
a la librería El Brasero, muy cercana a la casa de los Gordal Palacios. Juan estaba desde
entonces deseando reunir a toda la gente importante para él para pasar una tarde de ocio
cultural buena.

Otras veces hemos visto al Entrías, pero que te lo traigan a tu propio barrio es algo muy
 poco habitual. Y quiero vivirlo bien —comentaba Juan Gordal.Ya se nota, ya. Pareces un niño cuando vienen los Reyes —comentó Fran.Oye, que eres tú el que tiene material para que te firme. 
Sí, ya que viene me va a dejar sus libros perfectamente acreditados. Yo ya estoy, falta que llegue Coralia —comentó Carolina.


En aquel momento sonó el telefonillo y la gallega pareja de Juan Gordal hizo acto de
presencia. Ya estaban todos.

Pues creíamos que ya sin papá ni mamá no haríamos estas salidas familiares —comentó Carolina.Callaos, soy feliz —dijo Juan mientras el grupo se encaminaba a la librería.Y sin llevar si quiera obras para que te firme. Te tendré que dejar alguna de las mías 
—sentenció nuestro protagonista.