Mientras estaba en aquel
bar disfrutando de aquella
cerveza sin alcohol nuestro
protagonista reparó en la
música que sonaba de fondo.
Miró a la gran pantalla que
había al fondo del local
y al final del video vio
el título de aquella canción: Blinding Lights cantada por The
weeknd. La había oído miles de veces en reportajes de fútbol, cuñas radiofónicas, algún
programa de la tele... Pero no sabía nada de ella salvo que era el acompañamiento de muchas
campañas en los medios de comunicación en los últimos tiempos. Después apareció otro video
de Dua Lipa, una artista femenina de la que básicamente conocia su existencia...
De pronto le asaltó una duda de las que empiezan a aparecer en la mente de la edad
que estaba alcanzando:
—Oye, Juan: ya casi no hay programas de música en la tele y los que hay son reposiciones. ¿Cómo
oyen la música los de esta generación? —Hombre, Fran, eso que lo pregunte mamá vale, pero tú... A ver, ¿Cómo ves tú al Maldini? —¡Ah, claro! Por el You Tube y similares. Claro, yo pensaba en cuando veía los 40 principales
en la tele con el viejo y tal. ¿Y qué hacen ahora los artistas con lo que antes era sacar un disco?
¿Colgarlo en redes o qué? —Hombre, discos ahora aún encuentras, pero supongo que sí, que lo importante será su impacto en redes. —Pues mira, me has despertado una curiosidad. Me voy a poner una lista de los 40 en casa. —Recuperando hábitos ¿eh? No creo que te guste como antes. Que tú si que estás llegando a los 40. Nuestro protagonista dudó un poco, ya que lo que le decía su hermano parecía razonable, pero aun así
se sentía llevado a hacer la comprobación. ¿Cuántos artistas de los que él oía seguirían con nuevos
temas en la lista? ¿Le gustaría alguno de los nuevos que no conocía? Así que Fran se puso los cascos
en los oídos, tecleó y se puso a la escucha. Pero pronto su ánimo cambió viendo el
panorama musical que aquella lista ofrecía. Aunque había alguna canción que le
gustaba oír, como las del mencionado The Weeknd, lo cierto es que la mayoría
eran artistas hispanoamericanos mediocres a los que no nombraremos, cantantes
anglosajones más bien cursis, música electrónica,algún retal de cuando él oía aquel
programa...
La conclusión fue clara:
—La música de ahora, salvo dos o tres en una mierrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrda —dijo a Juan Gordal
nuestro pr0tagonista. —Bueno, cuando tú lo oías estaba Alex Ubago, o La Oreja de Van Gogh... Yo creo que lo que pasa es
que tú estás viejuno, no que ahora sean peores. —¡Pero cómo que no son peores si el número uno era...! Aquí nuestro protagonista se cortó y se estremeció, porque aquel primero de la lista era...¡Dani Martín!
Un cantante que con su grupo había tenido mucho éxito durante la tercera década de vida de nuestro
protagonista, pero que él odiaba. Sí, parecía que la mayoría de los 40 siempre había sido igual de
ramplona, destacando solo unos cuantos. Y también parecía que él no era tan joven como cuando oía el
programa. —Mira, Juan —dijo con la voz temblorosa por el estremecimiento que aquello le había causado—, papá
se lo pasaba bien cuando lo veía conmigo. No es que sea viejuno. —No, pero te comparas con él, no con los veinteañeros de ahora —respondió Juan. Y nuestro protagonista pasó varios días sin poder conciliar el sueño, y viendo a un abuelete cada vez
que se miraba al espejo. Pero eso sí, esperaba que ocurriera lo que ocurriera siempre hubiera en la
música que ya no le gustaba alguna excepción, como The weeknd.
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