jueves, 15 de agosto de 2024

Juan y el oráculo matriarcal

 

 

Hasta luego, me
 voy con la Coralia
 —dijo Juan Gordal
 al salir de casa.Que lo pases bien. 
Hay que ver qué 
bien te ha venido
 la gallega esa
 que ahora te 
mueves y vas a 
sitios y todo —le dijo Juan Gordal.

Coralia era una chica a la que Juan Gordal había conocido de una manera un poco accidentada.
Después de un tiempo de citarse a la distancia, por fin esta moza había venido a Madrid por
motivos de trabajo y ella y Juan se veían muy a menudo y avanzaban en su relación. Fran lo
veía con grado, porque Juan había salido de su bucle autocompasivo.

Lleva limpia la colita y todo, que luego todo son disgustos —le dijo Fran a Juan.Hombre, que ya se me ha ocurrido, mira cómo voy —comentó Juan.

 Pero una tercera persona observó la escena y tenía su propia visión:Juannohagascasoalasgroseríasquetedicetuhermanoperocámbiateesospantalonesqueaellanolevana
gustarnopuedesverteconellaasíponteunosmásoscurosquetequedaránmejoryaesrotienesqueirtanguapo
comotúeres... —comentó Doña Marta Palacios
 

Los dos hermanos se quedaron parados al oír a la matriarca de los Gordal Palacios intervenir. Por
último Fran, recordando sus experiencias con las voces matriarcales sobre ropa comentó:

Hazle caso, Juan, las señoras de cierta edad no fallan cuando hablan de ropa. Tienes razón, ahora voy —respondió Juan que también recordaba aquellas otras veces en que 
las mujeres de edad provecta le dirigieron. A una matriarca en esto no se le lleva la contraria.

 Juan volvió con otros pantalones y preguntó a Doña Marta su parecer. Esta habló Yahoraéchatemuchodesodorantequenopuedesirahíconnadaquetedesluzcaconloguapoqueresytienes
quelucirtodolobienquevasporquetúpuedesserfácilmenteungalándepeliculaynopodíassalirtalcomoibas
quedabamuchapenita... —dijo Doña Marta.Y no olvides lo de la colita —repitió nuestro protagonista.Nodigasgroseríasfranquetúnoeresunpanoliynoséaquévienequedigasesascosasmejordilequedejea
estaniñaensucasaynolaabandoneporahíporquenopuedequedarselejosdecasaaleligrodecuqluieraque
andeporlacalle...Sí, mamá, tranquila que la dejaré bien —se despidió Juan.¡Como para oponerse al oráculo matriarcal!—sentenció nuestro protagonista.


Un olvido funesto

 


Nuestro héroe corrió todo lo que pudo aunque sospechaba que ya poco podría hacer para
solucionar el problema que le acuciaba . La abrió, se dispuso a tender, sacó la
primera prenda, una camiseta y... No había nada que hacer. Lo que temía había ocurrido.
Se había olvidado de tender esa colada durante varias horas y consecuentemente la ropa
se había quedado sumergida en un agua usada y tomado aquel característico olor. Sólo
quedaba volver a cargar detergente y repetir la tarea, esta vez sin olvidarse.

¿Pero otra vez vas a volver a lavar? —le preguntó Carolina llevada por la absurda idea que 
en otras ocasiones tratamos. Pues sí, Cárol, porque resulta que esto se ha quedado aquí y es como si no hubiera lavado.Te pasas así la vida. Creo que es la primera vez que me ocurre.Además mira cómo te queda. Huelen a agua estancada. Nadie diría que has lavado esta ropa. ¡Pero si acabo de explicarte lo que ha ocurrido!

La disputa de los dos hermanos acabó por llamar la atención de Juan Gordal que traía su propia
visión:

Yo sólo digo que necesito mi ropa cuanto antes que casi no me queda. Y a ver qué haces con ella
 que nunca me la devuelves en condiciones.A ver, que he metido la pata, lo asumo, pero así y todo os estáis pasando un poco. Dijo nuestro 
héroe pulsando el botón de encendido del aparato.¡Lavar! ¡Otra vez a lavar! —dijo Carolina.A ver si para mañana me das una camiseta —inquirió Juan.De acuerdo, pero luego lo tendéis vosotros —sentenció nuestro protagonista. 


miércoles, 7 de agosto de 2024

La huida

 

 

Pues la verdad se
me ha hecho
 cortísima. Y 
menudo subidón 
de adrenalina —dijo
 Fran al acabar 
de ver La Huida de
 Sam Pekimpah.Estas películas
 de acción eran lo
 que había cuando 
yo nací. Ahora habría que destrozar tres ciudades y meter muchos efectos digitales.
Y la trama también es interesante.

En esta película, Peckimpah crea una intriga alrededor de un atracador de bancos que logra salir
de la cárcel gracias a la intervención de su mujer y de un magnate corrupto, que precisamente planea
utilizarlo para dar un nuevo atraco. Pero tras el golpe resulta que cada uno de los integrantes de la
trama tenía sus propios planes, lo que acaba con la pareja protagonista embarcada en una difícil
huida con el botín del golpe.

Quizás hoy se hubiera enfocado de otro modo el papel de Carol, la mujer del protagonista —dijo
 nuestro hombreY no te digo nada de la pareja que secuestra el tío que la persigue, que ella va y se pone de su 
parte de manera asquerosa, y humilla a su pobre marido de todas las formas posibles —respondió 
Juan. Sí, tiene una perspectiva algo machista para hoy, pero toda la trama está muy bien llevada y los
 toques de humor son muy buenos. Yo con el niño jugando a las pistolitas de agua en el tren con 
Steve Mc Queen me partí.Aparte de toda su influencia posterior.  De John Woo a Tarantino.Por último, caso de que alguna vez me secuestren, espero que no me humillen como a ese pobre
 veterinario.Sí, pobre hombre. Humor muy negro el del guionista allí.En fin que hay que verla. Aunque seguramente hoy saque de quicio a muchas mujeres. 

Ficha de la película, aquí.

Salsas y verano

  




Nuestro protagonista se disponía a aderezar aquel perrito caliente con Ketchup y
Mostaza.. Cuando tomó en su mano el bote de tomate, Juan Gordal le inquirió:

No sería ese el bote que estaba fuera de 
la nevera, ¿verdad? Pues no lo sé, yo me lo voy a poner.Fran te he dicho miles de veces que las
 salsas se guardan en la nevera —intervino 
Carolina.Ayhijopuesquécosastenéisyomehepuestolamostaaymeibademaravillaqueaderezalassalchichas
muybienybienbuenoqueestáelperritoperoahoranoledejáisavuestrohermanoymiraqueyoelketchupno
lotocoasívabien...—comentó Doña Mata Palacios.
 
 Cuando toda su familia hubo hablado Fran había terminado de prepararse su bocado. Entonces
 de nuevo Juan intervino:Yo hace muy poco me he pasado unos días con la tripa mal y ha sido por vuestro hábitos 
alimentarios. Yo eso no me lo pongo y voy a ver lo que hay en la nevera.Tampoco exageres. Pero te tengo dicho, Fran, que una vez abierta no puedes dejar una salsa en
 cualquier lugar —comentó Carolina.¿Y entonces qué? ¿Tiro el perrito que ya me he preparado? Pues no me da la gana —repuso Fran.Yonoséporquéostenéisqueecharesosiconmostazasóloestánmuybuenosyohecenadodemaravilla
mientrasvosotrosarmabaisestejaleoyahoramevoyatomarunheladoquenoselovaasaltarelperrodeun
gitanoporquemeapetece...—peroraba Dola Marta.La mostaza también la tiraría. Yo me voy a poner esta salsa barbacoa que he encontrado en la 
nevera y punto —dijo Juan—, y tú deberías hacer lo mismo, Fran.
 

Fran observó el perrito de Juan y no tenía mala pinta, pero lo comparó con el suyo, que además
había invertido un rato en preparar y se reafirmó en sus ideas:

No, yo me tomo lo mío.Pues como te siente mal de la tripa te vas a acordar —dijo Juan.Vale, entonces diré estaba equivocado, Juan, qué razón tenías. 


martes, 30 de julio de 2024

Jugar al Tetris con la comida

 

 

Nuestro protagonista
 observó aquellos
 tres filetes que
 habían sobrado
 del mediodía. 
Los puso en 
tuppers para 
guardarlos en la nevera mientras su familia le felicitaba:Estaba muy bueno, Fran, pero yo no puedo más ―dijo Carolina.Esquehastraídodemasiadoperovamosyoporlanochemetomootrosinningúnproblemaquehasalido
muybuenoynomeimportarepetirperoahoraestoyllenísimayademásmeesperamiheladodechocolateque
novoyaperdonarpornada... ―intervino Doña Marta Palacios.Tendrás que calcular mejor las cantidades, Fran ―sentenció Juan.

Nuestro protagonista rumiaba todas esas ideas en su cabeza. Desde luego que había sobrado
carne, pero si hubiera traído una sola bandeja del supermercado seguramente hubiera hecho corto.
Al introducir los filetes en la nevera observó el paquete de merluza que había puesto a descongelar
para la cena, y que todavía quedaba estofado de una comida anterior.

Está claro que esta noche no voy a cocinar nada, hay que dar salida a lo que tenemos ―observó 
nuestro protagonista.Pues entonces se va a estropear el pescado ― comentó Carolina.Yo hoy no cenaré aquí, que he quedado ―intervino JuanPues eso supondrá más sobras ―pensó FranBueno, tú apáñatelas, pero no se puede perder nada y tenemos que comer todo.

Así se quedó nuestro protagonista dando vueltas al modo de sacar adelante toda la comida de que
disponía, pero además, pensando en los horarios de toda la familia y quién podría faltar cada vez.
Bueno, de momento el estofado, por mis cojones, se acaba hoy, sentenció. Y tendrán que comer
estos en horario normar. Ya tenemos una línea del Tetris. Poco a poco.



 

Obras maestras que no apetece volver a ver

 


Nuestro protagonista se preguntaba si aquel día habría algo bueno en la televisión.
Por el ordenador era por donde últimamente veía el grueso del cine que entraba por
sus ojos, pero seguía prefiriendo los formatos clásicos cuando tenía ocasión.
Doña Marta Palacios se alegró mucho:

Ayhijopuesmealegromuchoporquehoyponenyestoy
deseandoverlaLoqueelvientosellevóyesuna
maravillameimaginoquetúlaverásconmigoporquees
delomásbonitoquesehahechonuncaynuncadejode
veraEscarlataO´Hara....

Nuestro protagonista se quedó algo cortado. Aunque

aquella película era un auténtico mito y no se arrepentía de haberla visto no era en absoluto lo que

quería para esa noche. Trató de explicárselo a su madre:

Bueno, mamá. Verás, es que a mí tanto dramón y cuatro horas de señoritas sureñas...Puestambiénponenenenla2CarrosDeFuegoqueatupadreleencantabayseguroqueatitambiénporque
esdeinglesesydelasolimpiadasperonolasdeahoradehacecienañosynohacefaltalomíticasquetedigoque
fue...

 Fran de nuevo se quedó sobrecogido y pensó cómo rechazarlo con educación.Es demasiado lenta para mí, mamá, aparte de que me la sé de memoria.Pueshijomejorespelículasquehoynovasatenerqueparecequesólotegustaloqueescojastúatisiempre
tehaidoelbuencineyestoydeseandoveralgocontigoaversipodemoshacerloorqueyomelopasomucho
mejorcontigo...Bueno, digamos que hay obras maestras que no apetece volver a ver. Me voy al ordenador. 


jueves, 25 de julio de 2024

Cumpleaños 2024

 


Otro día tocaba para nuestro protagonista levantarse de la cama. El calor agobiante que
sintió nada más despertarse envuelto en sudor le recordó que era verano. Un verano que
se estaba pasando sin fichajes del Atleti, sin trabajo y sin perspectivas de salir un
poco de su ciudad. Sin embargo en poco tiempo un mensaje en su móvil le recordó que era
un día especial:


Muchas felicidades, primo. En Zaragoza

pensamos en ti.

Era el primo Mario y de inmediato

comenzaron a desfilar los miembros de su hogar por
delante de él:

Muchasfelicidadeshijohayqueverqué regalomehizoSantiagosiempreletendréqueestarmuy
agradecidaporquemehasayudadomuchoporqueereselmejorhijoquepodíateneryyatieneslasgafasenla
ópticacomotúquerías... —dijo Doña Marta Palacios.Gracias, mamá —respondió nuestro protagonista recordando que había pedido lentillas y gafas
 como primer regalo.Muchas felicidades, Fran. Ahora te voy a comprar una tarta para tu cumple —le felicitó Carolina.Y yo te invitaré a cervezas y a lo que quieras y aquí tienes el cómic que me pediste, aquel del
 oeste —le dijo Juan.

De inmediato empezaron a llegar mensajes a su móvil de Marcelo, del Grelos, de Julian...Y en
la cocina observó el cordero con el que su familia pensaba agasajarle. Y aunque no encontró
ningún fichaje nuevo del Atleti en la prensa deportiva se dijo que sí, que otro años más valía
la pena. Y que aún había deseos que podía pedir a la vida a su edad. Lo principal celebrar ese
cumple como se debía.