lunes, 14 de agosto de 2017

Más destructivos que las fuerzas naturales.

En verano, nuestro protagonista estaba llendo con Doña Marta Palacios a multitud de exposiciones. Aquella, relativa al mundo de la competición entre los griegos era una de las más interesantes. Además muchas de las piezas eran del Museo Británico, con lo que Fran se reencontró con ellas algunos años después de su experiencia en Londres.

-Me gustan estas dos porque conservan algo de la policromía que tenían -dijo Fran.
-Esoestámuybienhijoperorecuerdaesavictoriaaladaquehemosvistoalentrarylasestatuasdeatletasquese
movíansolasdebienqueestabanhechasseñotaqueeranyahelenísticasporsuperfección...
-Bueno, sí, pero estas me han gustado por eso.
-Perotambiénesmuycuriosoverobjjetosmáscotidianosmásprosaicosquelasestatuascomoesedisco
firmadoporeldiscóboloquelolanzóescmoesosbalonesfirmadosdehoyyelrecipientedeaceitequeledaban
alganador...

Doña Marta se perdió en su verborrea mientras nuestro prtagonista veía la última sala con unas esculturas de guerreros que recordaba del Museo Británico y que le sorprendieron enormemente por ser restos de una de las siete maravillas del mundo antiguo, el Mausoleo de Halicarnaso.


-De las que no quedan en pie -dijo nuestro protagonista-, es la que mejor se sabe como era, por sus restos que han quedado y por las descripciones.
-Síhijodebíaserunacosaincreíbleenpiesiestospedacitosquehayaquínosimpresionandeestemodocon
tantasesculturastantaalturayesacuádrigaenlacúspide...
-Además yo siempre he pensado una cosa: viendo cómo se perdieron casi todas las maravillas del mundo, esta me alivia un poco pensar que por lo que se perdió fue por un terremoto, no como el coloso, por ejemplo que fue para vender el bronce.
-Yahoraquelodiceslanaturalezaparecemenosdestructivaqueelhombreporquedeestehaquedado
bastanteotrasnohaynirestostienesrazónparecequeloshumanosomosgilipollas...
-Lo difícil que debió ser construirlas y qué fácil destruírlas sin que quede rastro. Más incluso que el terremoto.

De la Hoya-Mayweather, un combate decisivo para el boxeo.


-Pues ya ves, en este combate todo el boxeo
 mundial cambió -dijo Juan.
-Pero yo veo ganador a De la Hoya -respondió
 nuestro héroe.
-Sí, la decisión fue muy discutida, pero se lo dieron a 
Mayweather.
-Ya, y apartir de entonces su ascenso fue meteórico, y de la Hoya empezó a ir hacia abajo.

Los dos hermanos comentaban el cruce entre los dos boxeadores más taquilleros de las últimas décadas, y dos genios del ring.

-Para mí es mejor Mayweather, Juan, pero De la Hoya es más espectacular y este combate lo ganó.
-Hombre, los dos últimos asaltos son claros de Mayweather, es seguramente lo que tenían en la mente los jueces cundo votaron.
-No discuto esos dos asaltos, pero es que la puntuación se hace por toda la pelea.
-También tú sabes lo bien que defiende Mayweather, y que De la Hoya destacaba por velocidad sobre todo. Quiero decir que en varios de esos momentos que se enzarzan y parece que De la Hoya
mete esas toñas a lo mejor le ha tocado una vez o ninguna.
-Pues sí, Mayweather tampoco estuvo en ningún momento desarbolado. Pero par mí gano De la Hoya, y aun cuando clincheaban, Dela Hoya fue mucho más listo que otros rivales de Mayweather y le metió golpes en las costillas y el abdmen.
-El caso es que se lo dieron a Myweather. Y a partir de ahí el boxeo cambia de estrella.

Como siempre, este narrador les ofrece este gran combate, en ql cuál verlo es si cabe aún más importante, ya que fue una decisión polémica y que influyó de forma notable en el devenir de nuestro hermoso deporte. Disfrútenlo

lunes, 7 de agosto de 2017

Por eso son ilegales.

-Joder, esta cuesta en verano es dura -dijo Carolina Gordal que había venido a la ciudad a ver a su familia.
-¿Has intentado subir por aquí en bici, Fran? -preguntó Alvarito que era un apasionado de la bicicleta.
-Me pongo a sudar y temblequear solo de pensarlo. Está lejos de mi casa, además.
-Pues yo no digo que lo hiciera -prosiguió Alvarito-, pero me gustaría probarlo a ver cómo es.
En aquel momento nuestros protagonistas se apartaron para dejar paso a una chica que subía a toda velocidad en su bicicleta. En pleno barrio de Lavapiés y cercanías, donde se ocultan unas pendientes que Fran ya había pensado alguna vez que sería buenas para la llegada a término de la vuelta ciclista, aquella mujer subió en tres pedaladas cuatro bloques de viviendas.

-Eso es alucninante -dijo Alvarito.
-Pero es una bici del Bicimad, cuñado -puntualizó nuestro protagonista-. Esas tienen un motorcito de esos que ahora buscan en el tour.
-Pues me ha parecido todo un hallazgo, yo quiero uno -dijo Alvarito.
-¿Y entonces dónde queda el ejercicio que hacemos n bici? -preguntó Carolina.
-Ya lo haremos de otro modo, pero yo quiero uno.
-Bueno, pero recuerda que en el tour y similares son ilegales ¿eh?
-Sí, ya he visto por qué. Yo creo que con eso me subía dos Tourmalets.
-Bueno, sin exagerar.

Universos españoles

-Pues ya ves, algo español entre toda la avalancha esta de series y productos americanos y anglosajones -dijo Juan Gordal viendo en la Fnac el cómic de El Ministerio del Tiempo.
-Ya existen linbros, tebeos...

En efecto, la serie de la televisión española se había convertido ya en un producto de culto que sería exportado a varios países, y como cualquier película o serie americana empezaba a tener derivados.

-Lo he dicho siempre, Fran. Lo que más quiere la gente es que le muestren referencias a la cultura de toda la vida pero desde otra perspectiva.
-Sí, aunnque no hay que exagerar que mir el Shakespeare que se inventaron los americanos en aquella película.
-Paradójicamente es mejor el que sale en El Ministerio hablando con Cervantes.
-Y además, es que aunque resulota que los personajes de la historia también son personas. Y se parecían más a cómo salen aquí que al altar en el que los tenemos
-¿Tú has entrado alguna vez en la web esa que le abrió televisión española?
-No, yo esperaré a que hagan juego de ordenador, que a este paso lo harán.
-Sí que entraste, canalla, que yo estaba ahí. Lo que pasa es que te hiciste el test ese y decían que de los personajes te parecíasmás a Amelia.
-Bueno, ya está bien.
-¿Y ahora que se ha ido, a cuál?
-Bueno, la cuestión es que los españoles hemos llegado al punto en que hacemosuniversos multimedia.
-Sí, pero te pareces a Amelia.
-Ya lo veremos cuando haya juego de ordenador, cabrón.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Culos y más culos

-Joder -dijo Fran mientras se tomaba su cerveza en aquel bar. A ese gordo se le ve todo el culazo peludo.
-Es que cuando uno está muy gordo eso ocurre muy a menudo -respondió Juan
-Sí, yo mismo lo sufrí hasta que aprendía fijarme.
-Pues deberías de algún modo decirlo y dar publicidad al problema.
-Como si no hubiese ya suficientes causas chorras por el mundo, ahora empezar la cruzada contra los culos.

Los dos hermanos salieron de aquella cafetería y volvieron a casa hablando de aquello.

-Total, todos tenemos un culo y nos quejamos de...
-¡Mira, Fran, allí! -dijo Juan señalando a una tienda de electrónica.

Fran volvió la vista pero no entendía lo que Juan le decía. Delante de él había un hombre negro muy grande, por detrás una pareja de novios y luego... bingo. El escaparate transparente de la tienda dejaba ver a una chica con unos pantalones muy gordos agachada de modo que su espectacular culo llamaría la atención de todo el que lo viese.

-Igualito que el del gordo -dijo Fran.
-Es que esa más que pantalones lleva unas bragas vaqueras. Pero bueno, ya ves que tu cruzada anticulos no es necesaria.
-Si eras tú el que quería ponerla en marcha.
-Pues lo que haré será reivindicar culos como ese.

Juan y la marabunta

-Pues ha sido una buena idea venir un día con Diez a leer al Retiro -dijo Juan
-Sí, así salimos, respiramos aire puro y no gastamos

Los dos hermanos habían cambiado el itinerario que venía siendo habitual desde que Diez se había hecho mayor y le habían ayudado a llegar al gran parque madrileño. Uno y otro tenían ejemplares cogidos de la biblioteca que debían terminar y devolver.

-Pues ya sabes, quien a buen árbol se arrima... -dijo Fran.
-¿Seguro que quieres sentarte ahí? -preguntó su hermano.
-Hombre, ni que esto fuese la selva. Aquí no hay fieras y se ve alrededor...
-Como quieras -dijo Juan y finalmente se sentó bajo el frondoso roble del que le hablaba su hermano.

Fran se concentró en su lectura, pero Juan estaba visiblemente inquieto

-¿Que te pasa?
-Joder, que me pica un huevo la espalda. ¿Tú no notas nada? Será el árbol...
-Es un roble, no es molesto ni urticante que yo sepa -dijo Fran y volvió a su libro
Pero Juan no lograba quedarse quieto.

-Oye ¿qwé tengo en la espalda? Échame un ojo.

Y entonces Fran se sorprendió completamente: una hilera de hormigas subía y bajaba por ella. Después ambos hermanos vieron que el árbol estaba sobre un hormiguero desde el cuál los insectos subía por su tronco hasta la copa.

-¡Me cago en la leche, vaya árbol has ido a escoger! Encima de la puta marabunta
-Esas hormigas no las hay aquí, estas no se te van a comer vivo, sacúdete.
-Pues no se me comerán, pero no gracias a ti, cabrón. Tanto decir que no había fieras, y había lo peor de la selva, la marabunta.
-Que no, que estas hormigas no son esas, e incluso esas no se comen animales grandes. Los m´s grandes cangrejos..
-Pes no se me comerán, pero media hora de espalda escocida por tu estupidez. Ya ves, incluso en el Retiro hay que tener cuidado.


George Foreman - Ron Lyle, duelo de pegadores.

Pues aquella vez, en el programa de boxeo de la tele, nmuestros dos hermanos encontraron un combate singular de George Foreman. Singular por muchas razones. Era el combate siguiente a su famosa derrota en Zaire frente a Muhammad Ali. Había estado dos años sin boxear, asimilando el bajón moral que experimentó por esa pelea. Había bajado algunos puestos por inactividad, y volvía a jugarse el título de campeón de Estados Unidos de los pesados frente a un rival de caracteríasticas muy similares a las suyas: Ron Lyle. Este boxeador, nacido en Dayton, estaba afincado en Denver y había tenido una vida difícil, la delincuencia le llevó a ser acusado de asesinato en segundo grado y terminó en la cárcel, donde estubo a punto de morir apuñalado, y donde entró en contacto con el boxeo. Como foreman era un negro corpulento y grande con una tremenda pegada. Este boxeador era habitual en eventos como este, el campeonato de los pesados de Estados Unidos, podía considerarse la antesala del título, pero solo en 1975 consiguió llegar a disputar éste en 1975 contra Ali, y perdió.

-Pues a ver qué nos depara -dijo Fran.
Pronto la pegada de ambos contrarios se puso de manifiesto, y Foreman acabó el primer asalto pasándolo muy mal, y en el segundo, sin embargo parecía el de Denver a punto de irse a la lona. En el tercero, Foreman se fue a la lona.
-Joder -dijo Fran-, No había visto este combate y es tremendo.
-Dos animales que pegan una burrada frente a frente.

Alo largo del tercer y cuarto asalto, ambos contendientes cayeron antes de que en el 5, Foreman lograra por fin imponer su calidad.

-¿Y este Lyle? -preguntó Juan-. No le conocía, pero este combate debía haber tenido revancha,
-Por lo que se, perdió con Alí, y luego trabajó de guardia de seguridad. Tuvo un tiroteo y volvieron a acusarle de asesinato, pero en ese caso era muy claro que sus disparos fueron en defensa propia. Luego así hasta que en 2011 murió de problemas estomacales.
-Que vida más chunga, en espo no se parece a George Fopreman, siempre risueño y con sus parrillas.
-Pues no. No era malo, no.
Como siempre, aquí les dejamos los records de los boxeadores y un video completo del combate para que juzguen unstedes. Disfrútenlo.



Récord de George Foreman, aquí.
Récord de Ron Lyle, aquí.