Mostrando entradas con la etiqueta Santísima Trinidad Gordaliana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santísima Trinidad Gordaliana. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de octubre de 2022

Fútbol sin explicación

 

 

—Bueno, di algo.
Ya ha ocurrido 
—presionaba
 Juan Gordal 
a nuestro protagonista.
 —Es que esto, 
sinceramente, es mucho para mí —contestaba nuestro protagonista mirando aún con los ojos 
como platos la radio
 —Pero si no has dejado de ver nunca al Atleti liarse de las manera más inverosímiles.

Lo cierto es que en la personalidad del equipo de nuestro protagonista estaban los tropezones ante
 equipos fáciles, las pérdidas absurdas de partidos, el sufrimiento... Parecían abonados a ello. Pero 
aquella eliminazión de la champions no era ya sufrida, era bizarra, extraña. Inconcebible. En el
 partido contra el Leverkusen el Atlético de Madrid había llegado al final empatando con
 posibilidades aún de triunfo y de seguir en la competición. Al final parecía capaz de lograrlo, pero
 el gol no llegaba. El árbitro pitó el final y todo parecía perdido. Pero el colegiado ordenó la visión
 por el VAR de la última jugada, que se convirtió en un penalti a favor del equipo de nuestro
 protagonista. Lo lanzó Carrasco, falló, cogió el rechace Saúl y lo estampó en el larguero, y Reinildo
 no acertó a meter el segundo rebote, que dio en el pie de Carrasco. Tras un penalti y dos rechaces
 fuera de tiempo, la eliminación de la Champions era un hecho. Un hecho de la forma más grotesca
 que nadie podía imaginar. Fran de pronto recordaba todas las veces que había presumido de la
personalidad de su equipo, de que eso convertía el fútbol en más emocionante, etc.

—Pero todo eso eran excusas. Ahora ya parecía superado . Esto no me cabe en la cabeza. No podía
 imaginarlo —seguía comentando Fran
 —A fin de cuentas es otro partido más. Ya perdió el Atleti tres finales de forma poco explicable.
 —De forma quizás cruel, pero con mucho más sentido que esto. No sé qué me queda por ver.
 —Igual un meteorito sobre el campo cuando ganéis otro título...
 —No sé, las derrotas del Atleti siempre me acaban superando.



jueves, 11 de agosto de 2022

El sargento negro: Ford contra sus estigmas

 

 

—¿Otra vez viendo esas
 antiguallas, Fran? 
—preguntó Juan Gordal.
 —Estas “antiguallas”,
 como tú dices, para bien 
o para mal, formaron
 nuestra concepción del cine.
 —Pero tú no eres un viejo
 de 60 años tipo Pérez Reverte.
 —Mira, Juan, John Ford es uno de los dogmas de fe de mi santísima trinidad. Y aquí además trata
 un poco el tema racial, en el cuál siempre se le había acusado de un poco supremacista.

En El Sargento Negro, el genio irlandés nos muestra el proceso al que es sometido un sargento
afroamericano, tras ser acusado del asesinato de una joven blanca. Un joven teniente blanco se
brinda a defenderlo, ofreciendo de este modo una trama detectivesca poco usual en el cine de Ford.
Poco a poco va dirigiendo la atención de todos hacia otro culpable, el hijo del tendero del fuerte,
que había muerto poco antes en un asalto.

 —Mira, la misma trama del negro muy bueno acusado es muy simplona.
 —Hay que situar esta obra en su época. Aunque lo que hace Ford es un argumento muy simplón, 
no todos los blancos en ese momento hubieran tratado este tema de ese modo. Además la película,
 aunque contenga todos los valores rancios militaristas y tradicionalistas americano, está muy bien
 construida. Y el golpe final incluso a mí me sorprendió.
 —En cualquier caso hay que decir que todos actúan muy bien, eso es cierto
 —Por otro lado este asunto, el de los negros asaltando de mala manera jóvenes blancas, también 
era el alegato simplón que hacían los racistas blancos en esta época, es lógico que Ford construya 
su film racial sobre el mismo.
 —Puede ser, pero que no pretenda vendernos a la caballería americana como el paraíso de la 
igualdad racial.
 —Tampoco hace eso. Yo la veo una película aprovechable, entretenida y sobre un tema candente.
 La recomiendo.

Ficha de la película, aquí. 

miércoles, 22 de junio de 2022

Sky Hawk

 


—Muy bueno este tebeo, una historia de aventuras muy digna.

—Hombre, mezclando el oeste americano y los japoneses ya

sabía yo que a ti te tenía que gusta.

—Hasta los japos se rinden a la Santísima Trinidad

Gordaliana.

Sky Hawk era un manga de aventuras obra del gran dibujante
e historietista japonés Hiro Taniguchi,
el cuál comentaba que había visto muchos westerns en su
infancia y juventud y luego los spaghetti que
dieron otro enfoque al género. Entonces empezó a considerar
escribir un western, a lo que acabó de
empujarle el cómic europeo del género. Se basó en la historia
çde los japoneses que emigraron a Estados
Unidos tras perder las guerras civiles del siglo XIX. Ya lo
tenía todo hecho. En su obra Taniguchi nos
presenta a dos japoneses huidos a los estados unidos
que en una de sus correrías salvan a una mujer
india y su bebé recién nacido de unos individuos siniestros que
la persiguen. A través de la
convivencia se van implicando cada vez más en la causa de los nativos y llegan a luchar a su lado
en la batalla de Little Big Horn, en la cuál tienen un papel importante en la victoria contra Custer.

 —Les ponen nombres indios y todo: Halcón del Cielo y Lobo del Viento.
 —Quizás peca un poco de paternalismo desde la perspectiva de los japoneses.
 —Quizá, pero eso es muy común en el género de aventuras clásicas. Y con Custer exageran poco 
o nada.
 —El final en cambio es muy realista, sin edulcorar la historia de la suerte que sufrieron los nativos 
americanos.
 —Y el recurso que pone para explicar cómo se narra la historia.
 —Las escenas de batallas son muy impactantes.
 —Es un western ,muy bueno, japonés, occidental o marciano.
 —Sí, está bien tenerlo. 

Ficha del cómic, aquí.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Por nuestros mayores y por nosotros.

42 años duraba aquella historia. En 1974, el Atlético de Madrid llegaba a la final de la actual Champions League, entonces Copa de Europa. El rival era el gran Bayern de los años 70, uno de esos equipazos legendarios que todos tienen en la cabeza. El Atlético logró plantarles cara, incluso tener ganado el partido hasta el último minuto de la prórroga, pero un gol del defensa Hans Georg Schwarzenbeck forzó a deshora el empate, y todos saben que en el nuevo partido que se jugó (entonces no existían los penaltys) los alemanes fueron muy superiores. Aquella desgraciada final había creado el estereotipo de que el Atlético de Madrid era el pupas, y durante muchos años fue una losa para muchas generaciones de aficionados rojiblancos. Nuestro protagonista mismo no había nacido entonces, pero había oído en múltiples ocasiones a su padre hablar y lamentar aquella final perdida, sobre todo por la gran admiración de Don Luis Gordal a varios jugadores de aquel Bayern, singularmente Gerd Torpedo Müller, “el delantero total.”

Por ello cuando 42 años más tarde, el Atlético y el Bayen volvieron a cruzarse en la competición, no era extraño que muchos lo viesen como una revancha tardía. El club promocionó aquel cruce de semifinales con el slogan “Por nuestros mayores.” Fran encontraba esa idea entrañable y buena, pero tenía otras cosas en mente.

-Entonces, ¿no te apetece la revancha, Fran? -preguntaban en su familia.
-Claro que me apetece, pero yo tengo otra revancha en mente.

Los días previos a los dos partidos no dejaba de repetirse que el Bayern de nuevo era favorito a todo, pero como siempre, el Cholo Simeone, el jugador y ahora entrenador que había dado la vuelta al Atlético en los últimos años, que había convertido a un equipo que cogió cuarto por la cola en la liga en un club multicampeón, decía que con humildad y trabajo se los podía superar, idea que se engrandeció tras el partido de ida, que el Atlético ganó uno a cero con un golazo de Saul Ñiguez, 


 y donde aguantó muy bien el terrible ataque de los alemanes en la segunda parte. La primera parte de la hazaña estaba hecha, pero quedaba un partido de vuelta muy duro en Munich. Nuestro protagonista no dejaba de decirlo:

-Cuidado con Munich, que es un campo muy jodido.
-La revancha de los mayores aún no se ha conseguido ¿verdad?

Además ocurrió una cosa muy fea que cargaba aún más el partido de vuelta: resultaba que los clubes señoritos de toda Europa, incluyendo al mismo Bayern, no veían con buenos ojos que el Atleti pudiese llegar a hacerles frente. Diversas personalidades ligadas al Barça, a los grandes clubes italianos y a otros empezaron una absurda campaña mediática contra el fútbol del Atlético de Madrid tachándolo de defensivo, feo, aburrido, etc. Un ex jugador del Bayern, Karl Heinz Rummenigge, había llegado a cargar contra el formato de competición “porque clubes como el Atlético siguen adelante y la Juve está fuera.”

-¡¿Pero cómo tienen cojones de decir eso?! -se preguntaba nuestro protagonista-. ¡Anda que los italianos se han caracterizado por su juego preciosista y vistoso!
-Es todo clasismo, Fran, a los clubes señoritos no les mola ver a otro en su cortijo -le respondió Juan.
-Eso hará más grande nuestra victoria.
-¿Por los mayores?
-Sí, pero tengo otra cosa en mente.

Y así ocurrió que en el partido de vuelta, el Bayern salió en tromba y logró adelantarse. Todo parecía indicar que el Atlético recibiría un terrible golpe en su moral, ya que al descanso los alemanes iban ganando y habían dominado de cabo a rabo. Incluso habían dispuesto de un penalty a favor bien parado por Oblak, el excelente portero esloveno del Atlético de Madrid. Pero los cambios del Cholo lograron que el equipo tuviese más posesión de pelota y disfrutase de alguna ocasión a la contra y en una de ellas, Antoine Griezmann empató el partido. Un gol posterior del Bayern sirvió para dar la dosis de sufrimiento necesaria al pase. 



-Joder, la última media hora ha sido terrible para mí -dijo Fran
-No exageres, que ya estáis en la final. Tampoco ha sido para tanto.

Sin embargo, nuestro protagonista había llegado a ver al Atleti eliminado, y los alemanes no encajaron bien la derrota. Rummenigge, el mismo que se quejaba del sistema de competición, ahora decía que se sentía estafado por el árbitro, y Arturo Vidal, jugador chileno del Bayern, decía que en modo alguno había pasado el mejor. Las causas de sus quejas eran un posible fuera de juego en el gol de Griezmann y un inexistente penalty que se pitó a favor del Atleti.

-Pues que se jodan, el gol no hay manera de ver claro si es ilegal, y el penalty se ha fallado, así que no lloriqueen. Ya estamos en la final.
-Y habéis dado la revancha a los mayores.
-¡Y dale con eso! A mí no me preocupa.
-Bueno, pues ahora que ya habéis pasado dí qué es lo que tienes en mente.
-Pues no sé si te acuerdas -dijo Fran poniendo tono de hablar de una cosa evidente-, que hace dos años llegamos a la final. Y como con ellos, un gol a deshora de un defensa nos privó de la copa después de haber sido mejores y habernos adelantado.
-¡Es verdad! Hay que ver, dos finales en tres años, cuando entre la del Bayern y la del Madrid pasaron exactamente 40. De modo que tú quieres la revancha pero con el Madrid.
-Me da igual ganársela al Madrid o a cualquier otro, pero esta hay que ganarla. Por todos los que han seguido al Atleti. Que pasen el Madrid o el City, pero que no volvamos a perder de esa forma.

jueves, 7 de enero de 2016

Unos Reyes muy especiales.

Y un año más vinieron los reyes. Fran, nuestro protagonista recibió la Tía María Cristina, a su hermana Carolina... Pero por diferentes motivos, faltaron Alvarito y el tío Paco, el marido de esta. Fran contemplaba los regalos: mantas y merchandising del Atlético de Madrid y Star Wars (sólo faltaba John Ford de la Santísima Trinidad Gordaliana), los embutidos que ambos ausentes les enviaban, el tebeo de El Papiro del César, ultimo de Astérix que muy inteligentemente le había comprado Doña Marta Palacios, y se sentía bien con eel criño de los suyos. También cuando ellos recibieron a su vez, aunque alguno, mayormente Juan, protestase como siempre. Pero sí, de nuevo un año más el mejor regalo no estaba entre los materiales. Y no era tampoco el cariño de su familia, sino las posibilidades que ofrecía el nuevo año . Desde el día ocho, nuestro héroe debía trabajar para hacer de aquel año el de su despegue definitivo.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Una ilusión que da vida.

-Joder, parece increíble, pero ha llegado el día.
-Y yo que creía que ya estaban hechas todas las pelis. No, Star Wars, para mí es dogma de fe, y como tal es eterno.

Y es que aquel viernes 18 de diciembre se producía por fin el esperadísimo estreno de la séptima entrega de la saga. Todos los seguidores de nuestro héroe sabrán lo que eso suponía: nervios por conseguir entrada, búsqueda de espacio para merchndising, actualizar su vestuario... ¡Aún no tenía ninguna camiseta de la nueva entrega!

-Bueno, ahora que hay paga extra ya te pillarás.
-O en los reyes, pero hay que verla cuanto antes. Las críticas de momento la ponen bien, en especial al androide BB8. Ya me come la impaciencia por verla.
-Y ya sabes, hubo uno en concreto, que le mantuvo con vida unos días más esa ilusión.


miércoles, 21 de enero de 2015

Innisfree, todo en Ford era cierto.

 -El pequeño de los O´Finney, no puedo evitar reirme -dijo Fran 
cuando los ancianos irlandeses de Innisfree, el documental sobre
 el rodaje de  El Hombre Tranquilo se refirieron así a John Ford.
 -Es que era el menor de trece hermanos, Fran.
 -Pero qué me vas a contar, Juan. Si me he procurado enterar de 
hasta el último detalle sobre Ford. Ya sabes cuanto le admiro.

 El director español Jose Luis Guerín emprendió la aventura de
 este documental con la intención de mostrar hasta qué punto el 
cariño y la poesía que Ford describía sobre su tierra se 
correspondían con la realidad. Y lo increíble es que esos 
ultracatólicos entrañables, esos ancianos cantando en los bares,
 esas peleas entre amigos estaban allí presentes de un modo 
único. La localidad irlandesa que da título
 al documenta y donde se rodó El Hombre Tranquilo era un 
pequeño lienzo del cine del Jefe Alto, como también llamaban a 
Ford sus amigos los indios de sus westerns.


 -Los viejos de la taberna parecen sacados a pelo de las pelis de Ford -observó Juan.
 -Y lo orgullosos que están de haber trabajado con él.
 -Pero lo más grande es que este documental tampoco elude la parte incómoda sobre Ford. Las 
acusaciones de machismo, simpatía por el IRA...
 -Pero demuestra, al menos para mi porque el documental no impone ninguna visión, que esas visiones 
son exageradas. El machismo en las pelis del más grande está exagerado para volverlo hasta gracioso y 
el IRA en su época no era ni de lejos una asociación terrorista.
 -Lo que pasa es que tú no puedes soportar que se hable mal de él.
 -Bueno, quizás sea eso, pero desde luego si uno no sale admirado de cómo un buen cineasta es capaz 
de transmitirnos el cariño por su tierra y sus recuerdos de la misma, es que es un necio.
Ficha de la película, aquí. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Blasfemia contra la "Santísima Trinidad Gordaliana".

 (Publicado originalmente en La Coctelera el 6 de Octubre de 2006)

Nuestros protagonistas entraron el el "Street", y echaron un vistazo. Cualquiera menos Julián hubiese supuesto lo que encontrarían. -Bueno, una vez más tu método ha fallado.¿Estás contento? -preguntó Gordal. -Había que intentarlo. -Vuelvo a preguntarte si alguna vez te ha salido bien esto que siempre intentas. -Sí, ya ves a Carmencita. -Ahí lo tienes. Solo trae disgustos -Pero mira, ya que estamos aquí vamos a ver si entramos alguna pibilla. Los dos peinaron el pequeño local, y después de mucho buscar encontraron dos chavalas de su agrado. Julián las abordó como sólo él podía hacerlo. -Buenas noches chicas. ¿Paráis mucho por aquí? -No, sólo venimos cuando hay partidos del Real Madrid. No era un buen inicio para la conversación. Nuestros sujetos eran aficionados del Atlético de Madrid, y en el caso de Gordal, era uno de los tres "dogmas de fe" de la "Santísima Trinidad Gordaliana" como él solía decir, los tres prefectos que eran intocables para él . Los otros dos eran “Star Wars” y sobre todo John Ford. No obstante pasó ese detalle por alto y les preguntó cómo era posible que estuviesen ese día, si no había todavía fútbol. -Bueno, no hay liga pero ha venido mi tío que es uno de esos retrasados del Atleti, y me he escapado de casa. Nuestro sujeto pensó que era mejor dejar el tema del fútbol, y pasó a la otra chica: -¿Y tú te has venido con tu amiga, no? -Sí yo quería comprarme unas zapatillas en la tienda de deportes de aquí al lado y ya me he quedado al llamarme ella. Oye, vosotros no sabréis una tienda de ropa por aquí, ¿no? -Yo conozco una. -¿Pues me la podrías enseñar? -Por mi cuando quieras –dijo nuestro héroe pensando en las posibles consecuencias de esa salida- Y luego si quieres al cine. -Me gusta mucho el cine –remachó la desconocida. Gordal estaba pletórico de alegría. ¿Sería posible que por fin pudiese, a sus 24 años tirarse una piba? Desde luego se había echo esperar. -Pues mira, este es mi móvil, y me llamo Laura. Mientras Julián seguía dando palique a la otra chica, nuestro orondo protagonista apuntaba el número en la agenda de su móvil. -¿Sabes? –dijo Laura- Podrías tú también comprarte ropa. Así podrás tirar esa camiseta tan infantil, que ya tendrás ganas, ¿no? Aquello era lo peor que nuestro héroe podía oír en aquel momento, y más saliendo de la boca de la única chica con la cual había logrado quedar en años. ¿Quién era la desconocida para meterse con su “camiseta de gala”? Aguanta, se decía a sí mismo. No seas quisquilloso, es una chavala y no te sobran, precisamente. -Bueno pues luego vamos al cine que decías que te gustaba, ¿verdad? -Sí, me encanta. Sobre todo el cine experimental, no aquella mierda de Oeste, siempre igual. Odio el Oeste y sobre todo a John Ford. Es un género muy masculino que trata a las mujeres como mierda. Ahora ya había más de lo que Gordal era capaz de soportar. Dos desconocidas habían blasfemado contra sus tres “dogmas de fe”. No se merece que me la tire, pensó. -Mañana te llamaré –dijo. -Vale, te espero. Pero gordal no era de los que se venden a cambio de un chocho, y según la chica salió del pub, borró su número de la agenda. Te va a encular un dromedario, mala puta, pensaba y en ese momento Julián salía del local con la otra chica y le dijo: -Hasta mañana, Fran. Paula, que así se llama y yo nos vamos a micasa que está vacía. Gordal maldijo su destino mientras se iba a su casa. Escuchó en su discman la canción de Nancy Sinatra "Sugar town", que solía relajarle y se fué a dormir SOLO.